Una nueva captación mejora ya el agua de boca del pueblo de cerler, pero no la de la urbanización

Esta situación ha irritado a los vecinos de la urbanización de Cerler, que consideran que el Consistorio benasqués debería solucionar cuanto antes las carencias de su red de suministro independientemente de que el abastecimiento a la zona turística de Cerler -que surgió con la estación de esquí- dependa de los responsables del centro invernal -desde hace cinco años, Aramón-. «Es un problema sanitario que no puede esperar a que el Ayuntamiento y la empresa lleguen a un acuerdo», opinan.

Estos propietarios consideran que la actuación del Consistorio crea un agravio comparativo entre los vecinos del pueblo viejo y el resto, algo que el alcalde del municipio, Ignacio Abadías, rechaza tajantemente. «Nosotros ni podemos ni debemos solucionar los problemas de agua de la urbanización -insiste el primer edil-. Lo dice la Ley Urbanística de Aragón: se trata de un plan parcial privado, y por tanto el abastecimiento y el resto de redes de esa zona son responsabilidad del promotor, que es quien se lleva todos los beneficios».

Además, Abadías asegura que la nueva captación que refuerza el suministro al núcleo de Cerler no tiene caudal suficiente para atender las necesidades de la urbanización. «La demanda del pueblo la supera ampliamente, pero lleva poca agua -sostiene el alcalde-. De todas formas, los excedentes que tengamos sí que van a ir a parar a la urbanización».

La nueva captación nace en el paraje conocido como Plana Pommé y recorre 4,2 kilómetros por el camino de la Mina hasta llegar al depósito municipal. Según explicó Abadías, al tratarse de una obra de emergencia el Ayuntamiento no conoce todavía el coste total de los trabajos, pero rondará los 36.000 euros.

La conducción discurre por un lateral del camino, está enterrada solo en algunos tramos y se ha anclado al terreno de forma rudimentaria. Sin embargo, el primer edil benasqués asegura que esa precariedad se debe a que la instalación actual es «provisional». «La hemos hecho a toda prisa porque era urgente llevar agua al pueblo -dice-. Más adelante se cavarán zanjas y se harán arquetas para dejarlo todo en condiciones, pero ahora no podíamos tardar tanto tiempo».

Según los vecinos, los déficits del abastecimiento a la urbanización de Cerler incluyen problemas de turbidez cuando hay fuertes lluvias, falta de suministro y de presión en épocas de gran demanda y falta de potabilidad que genera casos de gastroenteritis.

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