Una de cada tres casas en venta en la provincia está en gúdar-javalambre

La Comarca de Gúdar-Javalambre aglutina el 30,5% de las viviendas de segunda mano en venta en toda la provincia de Teruel, a pesar de suponer solo el 6% de la población. La concentración de la oferta se debe al parón del mercado inmobiliario en una zona que deja atrás un ‘boom’ edificatorio especializado en las segundas residencias, las más castigadas por la crisis.

Según datos del principal portal inmobiliario de Internet, ‘idealista.com’, de las 347 viviendas ofertadas -sobre todo de segunda mano-, 106 corresponden a la comarca de Gúdar-Javalambre. A mucha distancia le siguen el Bajo Aragón y Teruel. El director comercial de la web, Eduard Andreu, achaca esta concentración a que Gúdar-Javalambre «cuenta con dos pistas de esquí, lo que propició un desarrollo urbanístico más acelerado basado en las segundas residencias». Andreu añade que, en una situación de crisis como la actual, las casas que solo se ocupan ocasionalmente son las primeras en venderse. El directivo de ‘idealista.com’ advierte, ademas, que a pesar de sustanciosas rebajas en los precios, que oscilan entre un 20% y un 40% respecto a los precios de hace solo un año, la demanda es mínima.

Los problemas económicos de los propietarios -la práctica totalidad de la Comunidad Valenciana- como consecuencia de la crisis desembocan en la venta de casas compradas en las sierras de Gúdar y Javalambre para veranear y, sobre todo, para practicar el esquí en las pistas de Valdelinares y Javalambre. El dueño de un adosado anunciado en el portal inmobiliario, Nacho Sarrión, explica que compró su casa de Alcalá de la Selva hace solo un año, pero ha decidido ponerla en venta para quitársela «de encima». Añade que no ha perdido su trabajo pero ha optado por prescindir de una casa que se compró para pasar las vacaciones por «miedo a lo que pueda pasar».

Sarrión quiere vender su unifamiliar adosado y liberarse de una hipoteca como «primera medida» para adaptarse a una época de vacas flacas. Solo ha recibido dos consultas para comprar, con nulos resultados, porque «hay muy poca animación en este mercado», y eso que se conforma con recuperar el precio de compra. Admite que las expectativas apuntan a que no podrá vender su casa «por lo menos en dos o tres años».

La avalancha de ventas se extiende por toda la sierra de Gúdar. Resalía Catalán, propietaria de una inmobiliaria en Rubielos de Mora, vende un apartamento comprado el pasado verano. «Ahora su propietario no puede pagar la hipoteca y lo vende sin estrenar», aclara. Catalán explica que se dan muchos casos de propietarios que revenden pisos y chalés «nada más coger las llaves» al no poder afrontar los gastos financieros que comportan.

La obra nueva, paralizada

El panorama todavía empeora respecto a la obra nueva, con promociones acabadas por toda la sierra y por las que nadie se interesa. Miguel Sebastián, promotor en Mora de Rubielos, explica que el mercado está «paralizado». A su juicio, la contracción de la demanda es del 110% porque no se vende nada de lo que se construye y «en muchos casos, si la señal adelantada es pequeña, los compradores prefieren perderla y renuncian a la compra». Sebastián añade que no sirve de nada la disposición a rebajar los precios, porque «ni siquiera preguntan a cómo se venden las casas». Una de las secuelas del frenazo inmobiliario de la comarca es que «los promotores que habían llegado de la Comunidad Valenciana y de Zaragoza han desaparecido y solo quedamos los de aquí». Las oficinas inmobiliarias han corrido igual suerte; solo en Mora, han cerrado dos en el último año.

 

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