Los «errores» en formigal lastran los proyectos de la nieve

R. LOZANO (31/03/2006)
La «precipitación» y las «prisas» condicionaron la ampliación de la estación de esquí de Formigal y ese error está lastrando el desarrollo de otros proyectos de nieve en Aragón. Es el reconocimiento implícito que hizo ayer en las Cortes el consejero de Industria, Arturo Aliaga, que también es vicepresidente de Aramón, la empresa de la DGA e Ibercaja para gestionar el turismo blanco. Para evitar que vuelva a suceder lo mismo, las actuaciones se han ralentizado.

Aliaga compareció ante la comisión de Industria a petición del PP, muy crítico por la falta de inversiones en las dos estaciones de Teruel, Valdelinares y Javalambre, y por los malos augurios que pesan sobre la oscense de Panticosa. El consejero defendió la gestión y garantizó tanto que esta última no se va a cerrar como que se llevarán a cabo fuertes inversiones en las otras dos.

Aliaga también reconoció que en Formigal –cuya ampliación ha generado duras y múltiples críticas–, «al principio, se corrió demasiado, porque se abrió la estación en canal y después llegaron los estudios geotécnicos». Eso sí, aclaró el también titular de Turismo: «Nunca se actuó con mala voluntad» y los resultados han sido muy positivos, porque en la actual campaña se han registrado 343.000 esquiadores en esa estación, frente a los 259.000 de la anterior.

Ahora, ni la Administración ni la empresa semipública quieren cometer el mismo error. «Hacemos las cosas más pausadamente, analizando proyectos e impactos, lo que da más seguridad jurídica y fiabilidad a la inversión, y tiene más aceptación social». Esa ralentización y la preocupación por los impactos de los proyectos de nieve se han dejado sentir en las actuaciones en marcha, según trascendió de las palabras de Aliaga. La declaración de impacto ambiental de Javalambre ha obligado a revisar el proyecto original a la baja. De los 18 millones de euros que se iban a invertir podría pasarse «a 14 ó 15», según dijo el consejero antes de comparecer. Porque habrá que prescindir de algunas pistas nuevas y redefinir otras obras.

En cuanto a Valdelinares, el proyecto («frenado», según el PP) está a la espera de la declaración ambiental. Y no se actuará en la zona si no está lista. «No se ordenará el comienzo de las obras mientras no esté la declaración. Es de sentido común».

Aliaga también habló de Panticosa, cuya continuidad han puesto en duda incluso altos cargos de Aramón. «Desde el Gobierno de Aragón nadie ha dicho de cerrar esta estación», dijo. Y añadió que hay en marcha un estudio de viabilidad y una previsión de inversión de 49 millones. También comentó que es necesario crear 800 nuevas plazas hoteleras en ese entorno.

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Aliaga afirma que hay que “ir más despacio” en Valdelinares y Javalambre porque ya se “corrió demasiado” en Formigal
Fuente: Aragón Digital, 30-03-2006

El consejero de Industria, Arturo Aliaga, ha comparecido ante los grupos para explicar la situación de las inversiones en las pistas de esquí. Tras el recorte que supuso el condicionante ambiental en Valdelinares, el consejero se ha mostrado partidario de “ir más despacio” porque ya se “corrió demasiado” en Formigal.

Zaragoza.- La ampliación de las estaciones de Javalambre y Valdelinares se llevará a cabo “más pausadamente”, según ha indicado el consejero de Industria, Comercio y Turismo, Arturo Aliaga, quien ha reconocido que en la ampliación de Formigal “se quiso correr demasiado”. En este sentido, el consejero ha admitido que los condicionantes medioambientales impuestos en la primera estación han recortado sustancialmente el proyecto previsto y ha abogado por analizar estos impactos y no sólo la “comodidad de los esquiadores”.

Mientras el PP solicitaba hoy la comparecencia del consejero para pedirle cuentas por los hasta seis años de retraso que sufren, a su entender, los proyectos de ampliación de las estaciones turolense, Aliaga ha hecho un llamamiento a la calma y a ganar en “seguridad jurídica”.

Es más, el reconocimiento expreso de que en Formigal se hicieron las cosas de un modo apresurado dejaba una puerta abierta para los críticos de esta ampliación: “Quizá lo que se hizo al principio es correr demasiado. Cuando nos metimos en Formigal se presentaron en un año concreto todos los proyectos”. Sin embargo, Aliaga ha puntualizado rápidamente que esto no se hizo “nunca con mala voluntad”.

Después de esta experiencia, el consejero ha manifestado que es partidario de “de hacer las cosas más pausadamente, analizando los proyectos de inversión, los impactos medioambientales”, algo que, a pesar de los recortes sufridos en Javalambre, “nos está dando más seguridad jurídica, una mayor aceptación medioambiental”.

En esta estación, el proyecto presentado en 2003 propuso una mejora para dar “mayor comodidad al esquiador” con un punto de vista “técnico” que ahora se ha visto “recortado” por la declaración de impacto ambiental presentada el pasado 27 de enero. “Al final lo que sale –no es que nos carguemos, nadie se carga nada- es hacer unas inversiones de 18 millones de euros”, ha apuntado Aliaga.

El proyecto se ha “encarecido” tras la adaptación al edicto medioambiental, aunque el consejero ha subrayado que se seguirá con las inversiones en una silla desembragable, en la mejora de la innivación artificial, la construcción de un aparcamiento; todo ello con un aumento total de seis a 12 kilómetros esquiables.

En el caso de Valdelinares, cuyo proyecto está ya redactado y es “más complejo”, Aliaga ha emplazado a que se pronuncie Medio Ambiente sobre sus posibles impactos. Además, el responsable de Industria ha ligado el desarrollo de las pistas a la mejora de las infraestructuras de servicios hoteleros, que impulsará, ha afirmado, el plan Teruel Avanza.

Finalmente, por lo que respecta a la estación oscense de Panticosa, Aliaga ha apuntado que, tras la ampliación de capital producida en el último consejo de administración, se ha realizado un estudio estrategias y un plan director de las infraestructuras, aunque ha reconocido que “se están descartando algunas cuestiones relativas a la ampliación por algunas zonas determinadas”.

Como dificultades más importantes del proyecto, el consejero ha señalado el déficit de plazas hoteleras, que ha cifrado en 800, para lo que el Gobienro está en “conversaciones” con el Ayuntamiento de Panticosa, con el fin de alcanzar un acuerdo sobre el suelo necesario.

Desconfianza del PP

Sin embargo, estas explicaciones no han convencido en absoluto al Partido Popular, cuyo portavoz, Miguel Ángel Lafuente, ha asegurado que “este gobierno lleva siete años sin invertir un sólo euro en Valdelinares y Javalambre”, a pesar de haberse anunciado varios proyectos en prensa y en la propia página en Internet del grupo Aramón.

En este sentido, el diputado popular ha pedido al Gobierno que no se “escude” en ninguna empresa –por Aramón- para justificar que “no se ha hecho absolutamente nada” y ha calificado de “auténticas zancadillas entre consejerías” la declaración de un condicionante medioambiental por parte de Medio Ambiente a los proyectos de ampliación.

En su opinión, este informe ha supuesto un recorte del 60% del proyecto. “Se han cargado Javalambre”, ha dicho Lafuente, para quien las palabras del consejero sobre las “dificultades” de Valdelinares “certifican su defunción”.

Por lo que respecta a Panticosa, el diputado oscense Juan Antonio Bruned Laso, ha afirmado que, un año después de que 66 de los 67diputados de las Cortes solicitarán el respaldo a la estación de esquí, “no solamente no se ha avanzado, sino que sigue habiendo amenazas de cierre”.

Bruned ha advertido de que “estos días parece ser que se ha llegado a un acuerdo de hacer una inversión mínima y no hacer las demás inversiones”, algo que confirmarían “las palabras de personas muy autorizadas de la empresa Aramon”.

Efectos en la vivienda

Por su parte, el diputado de IU, Afolfo Barrena, ha incidido de nuevo en la repercusión que tiene el desarrollo del sector de la nieve en el precio de las viviendas y en el lucro que consiguen los constructores. Así, ha señalado que de 2001 a 2004 en pueblos como
Alcalá de la Selva, con 532 habitantes, se han construido más de 1.000 viviendas; en Vadelinares, con141 habitantes, 161 viviendas; y en Gúdar, donde viven 81 personas, 155 viviendas.

“No decimos que se cierren las estaciones de esquí. Decimos que se paren, se dimensiones y se planifique la modernización. Lo que no puede ser es seguir haciendo crecer hasta el infinito un sector deficitario”, ha denunciado el líder izquierdista.

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