Los empresarios rusos enfrían sus inversiones en formigal

La inyección de capital ruso en el valle de Tena ha quedado en suspenso a la espera de que se hagan públicos los planes del futuro Ejecutivo autonómico sobre el sector de la nieve, según ha podido contrastar este diario de fuentes conocederas de la negociación. Los empresarios siguen interesados en invertir en Formigal, pero quieren saber hasta qué punto el cambio de gobierno influirá en el ‘holding’ aragonés de la nieve, propietario de la estación del valle de Tena y participado al 50% por el Gobierno de Aragón e Ibercaja.

Una empresa de capital eslavo cerró a finales de abril la adquisición del único establecimiento que estaba en manos de Aramón, el emblemático hotel Formigal, por un importe de 4,7 millones de euros. Con esta operación, el grupo aragonés se ha quedado sin recursos propios para comercializar paquetes turísticos que incluyan abono y alojamiento, aunque en años anteriores ha llegado a acuerdos con empresarios para poder ofertar estancias a precios asequibles en el periodo valle de la temporada.

Los empresarios rusos mantienen vivos los contactos para adquirir algún establecimiento más en la urbanización de Formigal, aunque la negociación lleva unas semanas congelada y no se han concertado reuniones.

El presidente de la Asociación de Empresarios Rusos en España e interlocutor en las negociaciones, Oleg Zhuravlev, ha optado en esta ocasión por guardar absoluta discreción sobre sus movimientos en el valle de Tena. No obstante, aseguró nada más cerrarse la compra del hotel Formigal que el interés del capital ruso es de permanencia, ya que pretenden rentabilizar su inversión de forma activa con la atracción de esquiadores de su país. «Seguiremos con la misma empresa que explota ahora el establecimiento y queremos traer turistas rusos a Formigal», señaló hace mes y medio.

El desembarco ruso en Formigal comenzó la pasada temporada con la apertura de dos negocios, el primer restaurante japonés del Pirineo aragonés -Japonaki- y una tienda de una conocida marca de ropa de esquí en otro de los hoteles de la urbanización, el Aragón Hills.

Un hotel emblemático

Su apuesta se redobló con la adquisición del segundo hotel más grande de la estación, el Abba Formigal, que cuenta con 108 habitaciones. El edificio data de los años 60, lo construyeron los fundadores del complejo de esquí del valle de Tena y desde entonces lo han explotado diferentes cadenas hoteleras. Llegó a gestionarlo directamente el holding aragonés, que realizó una gran reforma de las instalaciones para adaptarlas a los nuevos tiempos. En 2007 firmó un acuerdo con la cadena Abba Hoteles para ceder su explotación. Esta se quedó con la plantilla, que llega a las 35 personas en la época de mayor ocupación durante la temporada invernal.

Sus nuevos dueños rusos querían invertir en el inmueble y mantener al frente de la gestión a la misma compañía. Su objetivo es ahora reforzar las cifras de explotación con la atracción de compatriotas a la estación a partir de la próxima temporada de esquí. Para ello, se pretende fletar un vuelo chárter semanal desde Rusia al aeropuerto de Zaragoza, organizándose paquetes turísticos que incluyan la visita a la capital aragonesa para ir de tiendas.

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