Los empresarios del valle del aragón alertan de la fuga de 156.000 esquiadores

HERALDO

Los empresarios del valle del Aragón alertan de la fuga de 156.000 esquiadores

Dicen que esta situación se suma a la caída de la construcción, otro de los sectores clave. También critican las dudas sobre el CAR.

La constante fuga de esquiadores hacia otros valles con pistas de esquí preocupa cada día más a los empresarios del Valle del Aragón. El colectivo, que asegura que en los últimos siete años han perdido 156.000 aficionados, incide en que este sector y la construcción, «prácticamente paralizada», suponen más del 50% del Producto Interior Bruto (PIB) de la economía de la comarca. Insisten en que la unión de estaciones podría ser «la primera piedra sobre la que edificar el relanzamiento».

Todos estos datos los dan a conocer en la editorial de la revista Burnao que publica la Asociación de Empresarios de la Jacetania (AEJ), texto en el que se hace una lectura muy crítica de la actual situación y lanzan un llamamiento a las instituciones para abordar «sin más dilación» el problema que ha hecho que la economía caiga «en barrena».

La temporada de esquí, según los empresarios, supone un 47,40% de los ingresos turísticos de la comarca. Pero está perdiendo rendimiento ya que inciden en que además de la fuga de esquiadores (son las únicas pistas de Aragón con descenso de cifras) tienen una menor cuota de mercado, sobre todo «desde la apuesta del Gobierno de Aragón a través de Aramón por ampliar y renovar todas las estaciones aragonesas excepto las de este valle», critican. «¿Seremos capaces de salir de esta situación sin el apoyo del Gobierno aragonés?», se preguntan en la carta de presentación de su publicación bianual.

Por eso no dudan en recordar que la propia Asociación Turística del Valle del Aragón, que conforman ellos al 50% junto a los ayuntamientos del valle, ha realizado un estudio que demuestra que con un gasto de entre 25 y 26 millones de euros se podría unir Canfranc, Candanchú y Astún. Con 12 más, los remontes podrían llegar hasta Formigal a través de Canal Roya. «Este gran proyecto podría ser la primera piedra sobre la que edificar el relanzamiento de la economía de la Jacetania», concluyen.

Respecto al otro gran sector de la economía jacetana, la construcción, aseguran que «está prácticamente paralizada» y que nadie se atreve a pronosticar cuando «se pondrá de nuevo en marcha».

«Rumores malintencionados»

Y además suman otros muchos más problemas a esta caída «libre» de la economía jaquesa como «las cifras del desempleo, algo maquilladas ahora por el comienzo de la temporada turística de verano o el abandono del proyecto hostelero de la estación de Canfranc». Aseguran que con este panorama las perspectivas son «nada halagüeñas para el futuro del valle del Aragón y de toda la comarca», según dicha información.

Añaden también las dudas que existen sobre si se construirá o no el CAR (Centro de Alto Rendimiento) de deportes de invierno. «Algunos rumores malintencionados dicen que esa decisión ha sido tomada por no contrariar al Gobierno de Aragón que ha excluido este territorio del programa de expansión de la nieve aragonesa», comentan.

Colaboración
La Asociación de Empresarios advierte que ya no es tiempo de «paños calientes» y que todos los indicadores económicos del territorio -descenso de esquiadores, desempleo, demografía…- «siguen siendo más negativos que los del entorno». Por eso exige ya «un plan de acción con unos objetivos claros y una dotación suficiente de recursos» para evitar que la ‘aeronave’ de la Jacetania «entre en barrena». Además, ofrecen todo su colaboración para conseguir este objetivo.


DIARIO DEL ALTOARAGON

La AEJ alerta de la fuerte caída del turismo y de la construcción

La entidad insta a las autoridades a elaborar «una hoja de ruta»

«¿La Jacetania está en caída libre «. Es la pregunta que se hizo la Asociación de Empresarios de la comarca (AEJ) en las páginas del recientemente publicado número 33 de su revista semestral, Burnao, correspondiente al verano. La bajada de los esquiadores de Astún y Candanchú, el «parón» de la construcción y el consecuente aumento del paro han llevado a la entidad empresarial a realizar un llamamiento a los poderes públicos para abordar «sin más dilación» una situación «cuyas perspectivas no son nada halagüeñas».

El turismo, especialmente el de carácter invernal, constituye uno de los grandes motores económicos de la comarca de la Jacetania, suponiendo el 47% del PIB. Desde la apuesta del Gobierno de Aragón, a través del grupo Aramón, de ampliar y renovar las estaciones de esquí de toda la comunidad, «actuales y futuras», excepto las ubicadas en el valle, «se está perdiendo rendimiento», advirtieron ayer, desde la AEJ, en una nota de prensa.

Según sus datos, la Jacetania reunía a 642.000 esquiadores en la temporada 2002-2003 y tenía una cuota de mercado del 42,74% de la nieve aragonesa, mientras que en la última campaña invernal aglutinó a 486.000 deportistas y una cuota del 28,47%. Esto supone la pérdida de 156.000 clientes para el valle en siete años, al tiempo que el Alto Gállego vio un crecimiento de 282.600 esquiadores y la Ribagorza, una subida de 62.400 turistas.

Si el motor del turismo se encuentra «gripado» para la AEJ, el de la construcción «tiene síntomas de avería muy graves». El sector del ladrillo, comentaron, «está prácticamente paralizado» en una situación en la que «nadie se atreve a pronosticar cuándo se pondrá de nuevo en marcha», y ya se compara con la economía japonesa, en una crisis en forma de «L» desde hace 15 años. Ambos sectores se hallan actualmente «en un estado crítico».

A la caída de los sectores clave, según la entidad, se suman el abandono provisional del proyecto de construcción de un hotel de lujo en la Estación de Canfranc y del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de deportes de invierno de Martillué (Jaca). Todo ello ofrece «unas perspectivas nada halagüeñas para el futuro del valle del Aragón y la comarca».

Por todo ello, la AEJ hace un llamamiento a las autoridades públicas más cercanas para que hagan «un análisis riguroso» de la situación actual y realicen «una hoja de ruta» con «unos objetivos claros» y «una dotación suficiente de recursos». «Si seguimos de brazos cruzados, iremos viendo cómo se van cerrando establecimiento y empresas», alertaron.

La primera piedra sobre la que forjar «el relanzamiento de la economía de la Jacetania», a su juicio, deberá ser la consecución del proyecto de unión de Astún y Candanchú y de ambas con Formigal, para lo que serían necesarios entre 37 y 58 millones de euros.

A finales de junio, el paro en la Comarca de la Jacetania fue de 1.033 personas (un 55% son hombres). Tres de cada cuatro desempleados pertenecen al sector servicios y la construcción.

 

 

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