La dga prevé pactar la unión de astún y formigal antes de que finalice el año

El Gobierno de Aragón confía en pactar la unión de las estaciones de Astún y Formigal antes de que finalice el año y sentar así las bases para la creación del octavo mayor dominio esquiable del mundo entre los valles de Tena y del Aragón. Fuentes oficiales de la DGA señalaron que se han mantenido varias reuniones con la propiedad de Astún para avanzar en el protocolo de intenciones que haga posible la conexión de las estaciones invernales por la Canal Roya, sin llegar a la integración en Aramón y manteniendo la personalidad jurídica de las sociedades.

El consejero delegado de Astún, Jesús Santacruz, señaló que están a la espera de que la DGA les remita una borrador, tal y como se les comunicó este mismo verano, con el fin de estudiarlo «a fondo y con todo el cariño» para poder avanzar porque ven «positiva» la conexión de las estaciones. Santacruz incidió en que no se ha descendido a los detalles en las conversaciones con el Ejecutivo autonómico, pero subrayó su apuesta por «consolidar y reforzar» la oferta actual de esquí.

El acuerdo lo firmarían el holding de la nieve, participado al 50% por la DGA e Ibercaja y dueño de Formigal, con la propiedad de Astún, aunque habrá que cerrar cuándo y cómo se pagan las obras necesarias para la unión física de las estaciones. Las soluciones técnicas planteadas, mediante una telecabina o un teleférico, requieren entre 15 y 42 millones de euros de inversión y Aramón acumula una abultada deuda, más de 88 millones.

El protocolo sí permitirá encargar los estudios socioeconómicos y de impacto ambiental que fijen la viabilidad de las alternativas de unión ya esbozadas con antelación. «La más barata requerirá algo más de quince millones y tampoco tendría especiales dificultades jurídicas. En los Alpes se dan múltiples ejemplos de unión de estaciones con distinta propiedad», subrayaron desde la DGA.

Otro de los pilares básicos para el acuerdo es la fórmula de colaboración entre Aramón y Cerler, ya que antes de la unificación de las instalaciones habrá que cerrar cómo se reparten los ingresos y gastos al compartir los futuros esquiadores. Y habrá que descender hasta el mínimo detalle para que sea un éxito. «Es un tema complicado, pero hay mucha experiencia de conexión de estaciones en Europa», añadió el consejero delegado de Astún.

Desde el Gobierno de Aragón se subrayó su interés por colaborar con Astún y compensar el desequilibrio de afluencia turística entre los valles. «Somos conscientes de que la inversión pública a través de Aramón ha perjudicado la inversión privada en el sector de la nieve, por lo que tenemos que ir de la mano en el futuro», enfatizaron.

Un estudio analizó la conexión

El estudio más reciente fue entregado hace poco más de medio año por la consultora Ecosign, que analizó un circuito de esquí en los valles de Tena y del Aragón con la conexión de las estaciones de Astún y Formigal, con una ampliación de los accesos desde la estación de Canfranc a través de una telecabina. Su capacidad rondaría los 40.000 esquiadores por día, aunque aún está por ver si Candanchú llega a un acuerdo con Aramón también para su integración.

Las citadas fuentes oficiales de la DGA consideraron que este macroproyecto pasa inicialmente por la unión de las estaciones de Formigal y Astún, para lo que se propone un remonte de 4,25 kilómetros a través de la Canal Roya. Su coste varía de forma sustancial en función del sistema de transporte: en el estudio se ha analizado una telecabina para ocho esquiadores, valorada en 15,6 millones de euros, y un teleférico para 30 pasajeros, cuyo coste se estima entre 37 y 42 millones.

En el primer caso, el viaje desde el collado de Anayet hasta Espelunciecha se alargaría 13,5 minutos y habría que habilitar una estación intermedia, además de requerir torres cada 150 o 200 metros. «El sistema puede transportar a 2.800 esquiadores por hora en cada dirección», señala el documento, que se decanta por la telecabina por su menor coste y mayor capacidad.

Sin embargo, el teleférico completaría el viaje en «tan solo diez minutos» al no necesitar de una estación media. Su impacto ambiental sería, además, «muy bajo» sobre la Canal Roya porque estaría libre de apoyos.

La unión generaría un dominio esquiable superior a la proyectada ampliación de Cerler por el valle de Castanesa. En sus conclusiones, la consultora especifica que dicha conexión por la Canal Roya es «técnicamente posible», aunque deja bien claro que harán falta más estudios ambientales, de avalanchas y de viabilidad financiera.  

LA INTEGRACIÓN SE COMPLICA POR LAS TASACIONES

La integración de la estación de Candanchú en el holding de la nieve, Aramón, se complica por las diferencias de valoración económica. La propiedad del complejo invernal del valle del Aragón comenzó hace meses las negociación con el Gobierno de Rudi solicitando 28 millones de euros, el mismo dinero que planteaba al anterior Ejecutivo de Iglesias, aunque ha reducido sustancialmente sus pretensiones económicas conforme avanzaban los contactos. Sin embargo, la cifra no se acerca ni de lejos a la cantidad que está dispuesta a desembolsar la DGA, socia de Aramón a partes iguales con Ibercaja.

La Administración encargó un informe independiente de valoración de Candanchú que reduce drásticamente la valoración respecto a la de la propiedad. El director y accionista de la estación, Eduardo Roldán, consideró que el complejo tiene «un valor intrínseco» por su historia e imagen, independientemente de la valoración de la situación financiera, y confió en cerrar un acuerdo dada la importancia estratégica de la integración.

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