Javier blecua cesa como consejero delegado de aramón por el caso urbanístico de barbastro

La administración de Montañas de Aragón (Aramón) decidió ayer, en una reunión extraordinaria, destituir de su puesto de consejero delegado a Javier Blecua. El cese de Blecua se produce cuatro días después de que se diera a conocer una operación urbanística acordada con el Ayuntamiento de Barbastro por la que obtuvo una gran plusvalía.

El grupo de la nieve aragonesa (engloba a las estaciones de Formigal, Cerler, Panticosa, Valdelinares y Javalambre) remitió anoche una nota de prensa en la que informó de que «el consejo de administración de Aramón, reunido esta tarde en Zaragoza, acuerda el cese del consejero delegado de la entidad, Javier Blecua, a fin de evitar que las actividades empresariales personales del mismo afecten al desenvolvimiento ordinario del grupo Aramón, como él mismo ha manifestado».

Además, en el comunicado de la empresa mixta (participada al 50% por DGA e Ibercaja) se señaló que «no obstante, la sociedad considera que en ningún caso estas acciones están vinculadas al grupo y son totalmente ajenas a la entidad».

Por otra parte, el consejo de administración expresó en la misma nota que «en cualquier caso, el grupo quiere dejar constancia de su reconocimiento al positivo y eficaz trabajo desempeñado por Javier Blecua como consejero delegado de la sociedad, agradeciendo sinceramente los servicios que ha prestado a Aramón».

Blecua asumió la dirección general de Aramón, desde el puesto de consejero delegado de la entidad, el 11 de enero de 2005, cuando sustituyó al también depuesto Eduardo Martínez Ibarguën. En el caso de éste, los responsables de la sociedad adujeron que no había «existido una identificación del director general con los objetivos y las expectativas expuestas por el consejo de administración».

Martínez Ibargüen, quien a su vez había sucedido a Sebastián Esteban (ex director de la estación de Cerler y que dejó la entidad para trabajar en un centro invernal de Andorra), permaneció únicamente un año al frente de la dirección ejecutiva de la empresa, que fue constituida en 2002.
Un caso ajeno a la nieve

El asunto que le ha costado el puesto a Blecua no tiene relación con el mundo de la nieve, pero se trata de un proceso especulativo en el que ha intervenido una administración pública, el Ayuntamiento de Barbastro, lo que podría perjudicar la imagen de su gestión en Aramón. La entidad tiene abiertos varios flancos de mucha importancia donde son decisivos temas urbanísticos.

En el caso de Barbastro, Blecua organizó una operación -según sus declaraciones, alentado por el alcalde socialista Antonio Cosculluela- para hacerse con unos terrenos de titularidad equívoca con los que ampliar el polígono industrial Valle del Cinca.

En su condición de secretario de los consejos de administración de las empresas Saicar, Polibasa y Polyone, Javier Blecua conocía que unos terrenos que en su día pertenecieron a la primera de ellas, ya extinta y cuyos activos fueron heredados en parte por las otras dos, habían quedado en manos de dos particulares de Barbastro desde enero de 1988, pero con el compromiso de revertirlos a la entidad cuando le fueran precisos para expandir su actividad.

De acuerdo con el testimonio del ex consejero delegado de Aramón, esos dos particulares, que eran trabajadores de Saicar y de Polyone, se habían quedado con el solar porque Polibasa (heredera de la factoría de Saicar en el polígono) les había pedido que ejercieran su derecho de tanteo y retracto -que tenían por estar explotando agrícolamente esos terrenos como arrendatarios- ante un subastero que se lo había quedado por 40.000 pesetas.

La finca había sido subastada previamente por la Tesorería de la Seguridad Social, que la había embargado a Saicar por impago de cuotas en un expediente iniciado en 1982. Según Blecua, Polibasa pagó las 40.000 pesetas del retracto y siguió haciéndose cargo de los recibos catastrales y los dos particulares no la registraron a su nombre, por lo que oficialmente continuó como propiedad de Saicar.

Blecua se puso en contacto con esos dos vecinos de Barbastro, a finales de 2004 o principios de 2005, con la mediación del entonces director de Polyone (que había comprado Polibasa) y otro directivo de la empresa, y acordaron que se hicieran oficialmente poseedores del solar para vendérselo a Blecua, quien ya lo tenía apalabrado con el Ayuntamiento.

Dominio y compraventa

Asesorados por Blecua, los dos vecinos reclamaron que se les reconociera la titularidad del terreno por vía judicial en un proceso admitido a trámite en junio de 2005. Para ello, presentaron el documento de 1988 de su ejercimiento del tanteo y un testimonio del alcalde, de mayo de 2005, donde afirmaba saber que desde ese año habían disfrutado de la finca en concepto de dueños. Además, Blecua compareció ante el juez como último secretario del consejo de administración de Saicar para atestiguar que eran los propietarios legítimos.

Antes de que se dictara el auto favorable a los dos particulares, firmado el 4 de abril por el juez, Blecua les compró la finca por 30.000 euros. Después, tras una tramitación de urgencia, el Ayuntamiento adquirió aproximadamente la mitad por 300.000 euros -gracias a una subvención de la DGA de la misma cantidad- y negoció una opción de compra sobre el resto.

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