El futuro de la nieve en aragón pasa por generar grandes dominios esquiables

DIARIO DEL ALTOARAGON

El futuro de la nieve en Aragón pasa por generar grandes dominios esquiables

Un estudio sobre el sector asegura que la comunidad está en «óptimas condiciones» para competir

Aragón está en condiciones «óptimas» para competir en el mercado nacional del turismo de la nieve y mejorar su posición en el europeo. No obstante, tanto desde el punto de vista de la demanda como de la oferta, los factores «clave» para competir en el futuro pasan por generar grandes dominios esquiables, ampliar la oferta complementaria y apostar por la desestacionalización, pasando del modelo de turismo de fin de semana al de semana.

Estas son algunas de las más destacadas conclusiones del «Estudio sobre el sector de la nieve», que ayer conoció la Mesa de la Montaña (tras ser elaborado a petición del presidente aragonés, Marcelino Iglesias) y que fue remitido a las Cortes de Aragón. Se trata de un trabajo interdisciplinar que aborda globalmente la situación actual y las perspectivas de futuro del sector, con un análisis desde el punto de vista social, económico, ambiental y empresarial que permita en un futuro tomar decisiones sobre su desarrollo.

El documento, de 247 páginas, realiza un diagnóstico con escenarios de futuro alternativos, estudia qué ha pasado en la montaña y hacia dónde se puede avanzar para hacer realidad en estos entornos el principio de desarrollo sostenible. Para ello se tienen en cuenta factores como la evolución de la población, el índice de envejecimiento, la tasa de actividad, la población activa del sector terciario, la dotación educativa y sanitaria, la asistencial y la comercial, entre otros.

Este informe ubica las estaciones aragonesas en el actual contexto nacional, europeo y mundial identificando sus competidoras y segmentando el mercado.

Tras un exhaustivo análisis, el documento concluye con las fortalezas, las debilidades, las oportunidades o las amenazas del sector de la nieve aragonés.

Reconoce que las estaciones han permitido un desarrollo socioeconómico y de calidad de vida «relevante» en los valles donde se ubican, y señala que, según datos del Gobierno autonómico, el sector de la nieve en Aragón emplea directamente a 1.700 personas y a más de 15.000 trabajadores indirectos, con una cifra de negocio inducido anual en torno a 150 millones de euros, constituyéndose como el principal motor de desarrollo y vertebración territorial de las zonas montañosas, especialmente del Pirineo.

Aragón se configura como el segundo destino nacional después de Cataluña, con una cuota de mercado nacional del 29,06%.

En las debilidades, apunta que el modelo de explotación de las estaciones aragonesas basadas en el fin de semana hace que «sean necesarios resultados extraordinarios y temporadas buenas meteorológicamente para ser rentables en términos empresariales, lo que les conduce a buscar vías de financiación vinculadas a desarrollos urbanísticos». «En los últimos años -de alta inversión en inmovilizado material en las estaciones- no se han obtenido beneficios», asegura.

Incide en que las instalaciones de las estaciones de Candanchú y Astún no han sido modernizadas «lo que las hace menos atractivas actualmente al mercado», aunque reconoce que Astún está abordando ya un proceso de modernización, «no siendo éste el caso de Candanchú». Por otro lado, Panticosa «presenta problemas» de diseño y gestión de dominio.

Califica de «débiles» las infraestructuras y servicios de comunicación y transporte con Francia y entre comarcas, y de «insuficiente» la oferta de alojamientos.

En el capítulo de oportunidades, el estudio habla de la posibilidad de incrementar la demanda de ocio complementario, de la capacidad de ampliación vía crecimiento (ampliación de Cerler) y/o unión de los dominios esquiables (Astún-Formigal), del amplio mercado nacional «no cautivo» en las Comunidades de Madrid y Valencia y de la existencia de un amplio mercado internacional por explotar ( Irlanda, Rusia y Francia). También hace referencia al desarrollo de acuerdos institucionales que permitan el desarrollo socioeconómico de valles sin estación de esquí, apartado en el que nombra a la Comarca de Sobrarbe y a la estación francesa de Piau- Engaly.

Las amenazas para el sector de la nieve aragonés son, según el informe, la cultura e imagen de España como destino de sol y playa, el hecho de que los beneficios socioeconómicos y de calidad de vida se centralicen en los municipios cabecera con estación y que no trasciendan al resto del territorio, y que el mal funcionamiento de las estaciones por causas externas o internas repercuta negativamente en el sector servicios y de oferta complementaria. También hace referencia al «enorme» impacto de las condiciones meteorológicas en los resultados de las estaciones, y al cambio climático, que de manifestarse en «sus escenarios más negativos y acelerados» podría poner en dificultades la viabilidad del sector de la nieve a corto-medio plazo sobre todo en las zonas bajas por debajo de 1.800 metros.

Se alude a Sierra Nevada, uno de los principales competidores de las estaciones del Pirineo aragonés, que verá potenciada su accesibilidad tras la actual reforma del trazado que une Madrid con el sur de España, que puede conllevar un trasvase de esquiadores madrileños. También hace referencia al riesgo medioambiental en caso de una gestión «inadecuada».

Para finalizar, este informe dibuja doce posibles escenarios de futuro de las estaciones de esquí.


HERALDO DE ARAGON

Un estudio de la DGA sostiene que el esquí no puede depender solo de los fines de semana

El informe concluye que es necesario desestacionalizar el sector y prestar más atención al alojamiento y al resto de servicios de ocio.

Un estudio encargado por la DGA para conocer la situación del sector de la nieve en Aragón advierte de que la oferta de la Comunidad no puede seguir basándose «en la afluencia masiva de esquiadores en fin de semana», ya que esa fórmula provoca que la rentabilidad de las estaciones dependa de la meteorología. El informe recuerda también que el mercado está «maduro» -apenas crece- y destaca que existe «un importante desajuste» entre los dominios esquiables y la oferta de alojamiento y ocio.

Ante este panorama, la consultora que ha realizado este trabajo hace dos recomendaciones clave. Una es desestacionalizar el sector de la nieve en un doble sentido: durante la temporada de esquí, fomentando la demanda entre semana, y el resto del año, convirtiendo la montaña aragonesa en destino para las cuatro estaciones, no solo en invierno.

La otra premisa básica que defiende el informe encargado por la DGA es que hay que prestar mucha más atención a servicios complementarios como los hoteles, la restauración, los deportes de aventura, las actividades culturales y de naturaleza…

La evolución del esquí hace que esa oferta adicional deba considerarse como parte esencial del sector de la nieve. Sin embargo, en las estaciones de Huesca y Teruel la oferta de alojamiento es «dispar» y presenta «deficiencias». Además, al predominar el modelo familiar, los establecimientos son poco flexibles ante la estacionalidad de la demanda.

En cuanto a las actividades de ocio, el estudio sostiene que, aunque la oferta es diversa, «está muy atomizada y no tiene una estructura acorde a la oferta de esquí en invierno y montaña en verano».

Un motor socioeconómico

El trabajo, realizado por las empresas Folia Consultores y Smartpoint, explica que las estaciones aragonesas han permitido un desarrollo socioeconómico y de calidad de vida «relevante» en los valles en los que se ubican. Según datos de la DGA, actualmente el sector de la nieve genera 1.700 puestos de trabajo directos y más de 15.000 indirectos en la Comunidad. Copa el 29% del mercado nacional del esquí, situándose como segundo destino del país por detrás de Cataluña.

Pese a esas fortalezas, el estudio destaca que el modelo de explotación de los centros de esquí de la Comunidad, basado en los fines de semana, hace que para que las estaciones sean rentables hagan falta «resultados extraordinarios» y buenas temporadas de nieve, «lo que les conduce a buscar vías de financiación vinculadas a desarrollos urbanísticos». La fluctuación de la demanda es tal que el 80% de los esquiadores se concentran en el 50% de los días de apertura.

Según el informe, esa estacionalidad, unida a la situación de escaso crecimiento del sector a nivel nacional, provocan que actualmente solo Formigal, Javalambre y Valdelinares puedan ser económicamente rentables «en temporadas de muy buenas condiciones climatológicas».

Para reducir esa dependencia de la meteorología hace falta aumentar la afluencia de esquiadores, y esa es la premisa en la que se basa el trabajo encargado por la DGA para recomendar un cambio de planteamiento en busca de turistas entre semana y fuera de la temporada de nieve. Ese reto está íntimamente relacionado con la otra gran carencia destacada en este estudio -la debilidad de la oferta complementaria frente a la del esquí-.

Para desestacionalizar el sector de la nieve en el doble sentido ya indicado, los autores del informe recomiendan trabajar más el cliente nacional y, sobre todo, el internacional. Este último mercado es el que más potencial de crecimiento ofrece, y supone un gran atractivo para la desestacionalización semanal.

Respaldo a las ampliaciones

En esta labor también será fundamental ofrecer destinos atractivos. Por eso el estudio apuesta por consolidar los dominios actuales de dos formas: creando grandes estaciones mediante ampliaciones o uniones y especializando aquellos centros invernales que no tengan posibilidades de expansión. Esta recomendación supone un respaldo a los principales proyectos pendientes en Aragón: la expansión de Cerler, la conexión de Formigal y Astún o la de esta última con Candanchú. Todas ellas están analizadas en el documento que ha recibido la DGA.

Además del ya mencionado desarrollo de los servicios complementarios, otros retos de futuro plasmados en el estudio pasan por la intervención «coordinada» del sector público y el privado para mejorar tanto las comunicaciones como la gestión, la promoción, la imagen y la sostenibilidad ambiental del sector. El informe dice que con esos logros se aseguraría la viabilidad del esquí en Aragón.


EL PERIODICO DE ARAGON

Aragón deberá unir estaciones para competir en toda Europa

El mercado internacional exige dominios grandes y amplia oferta de ocio.El estudio sobre el sector recomienda conectar Candanchú, Formigal y Astún.

El estudio sobre el sector de la nieve en Aragón, presentado ayer en la mesa de la Montaña, lo deja meridianamente claro. Para competir en los mercados internacionales, de Europa y Estados Unidos, pero también con Cataluña, es necesario ampliar, a través de uniones, las estaciones de esquí. Es solo una alternativa. Pero los dominios esquiables son cada vez más amplios.

En esta línea caben varias alternativas. La ampliación de Cerler, para la que ya se han dado los primeros pasos, es una de ellas. Se convertirá en la estación más grande de España. Pero además existe la posibilidad de unir Astún con Formigal e incluso alcanzar Candanchú. Son las vías preferenciales marcadas en el documento que, sin embargo, recomienda también valorar el impacto medio ambiental que supondrían estas actuaciones.

Contar con grandes estaciones de esquí serviría para romper con uno de los problemas que arrastra el sector en Aragón, la desestacionalización, lo que permitirá ganar fortalezas ante la competencia de ámbito internacional. El informe señala que «las tendencias marcan claramente los positivos efectos de fomentar modelos de grandes dominios», junto a la diversificación de los servicios y la construcción de instalaciones modernas. «Es la única vía para captar la atención del cliente internacional, uno de los mayores retos para Aragón y para el nacional». Y añade que «son las posibilidades de futuro de Formigal, Astún y Candanchú, mediante uniones entre ellas, y la ampliación de Cerler».

ESPECIALIZACIÓN Las grandes pistas de esquí, sin embargo, no son suficiente garantía para lograr una posición preponderante frente a los mercados internacionales. Las estaciones más pequeñas deben ser además especializadas. Esta es la alternativa «para aquellas sin posibilidades de convertirse en grandes dominios». La salida, dice, «pasa por dirigirse a un público concreto». En este sentido, se destaca «la necesidad de adaptar el modelo de estación en la medida en que se reduce el volumen de público objetivo y, por lo tanto, dificulta la sostenibilidad económica» de la instalación. Esta sería el caso de Panticosa, Javalambre, Valdelinares, o Astún y Candanchú en el caso de no unirse con Formigal.

Aragón debe seguir avanzando también en ampliar su oferta de alojamientos y ocio alternativo al esquí «coordinada y dimensionada al mismo nivel». Según el informe, «existe un desajuste importante entre los dominios esquiables y los servicios complementarios».

En el ámbito residencial, la oferta es «dispar» entre valles y se caracteriza por un tipo de establecimiento «familiar, de baja flexibilidad ante la estacionalidad de la demanda actual». Por ello, «se ha de actuar en la adecuación de las alternativas de alojamiento al nuevo modelo de desestacionalización semanal y anual». En cuanto al ocio, «está muy atomizado y carece de estructura». Es necesario «abordar un proceso de maduración para adquirir masa crítica para desarrollarse, en coordinación con las estaciones y el resto de recursos naturales».

APOYO INSTITUCIONAL El informe indica que el «desajuste» entre oferta complementaria y estaciones «lleva a plantear una mayor implicación de la Administración en el desarrollo conjunto del sector, con especial énfasis a los servicios paralelos». El Gobierno deberá, por lo tanto, tomar la iniciativa. Aunque no solo en este sentido. En sus manos está también «coordinar esfuerzos promocionales entre las estaciones y el resto de actividades turísticas, especialmente en el mercado internacional». La alternativa, paquetes promocionales completos, para el periodo invernal y para el estival. Y se recomienda potenciar «las estaciones como núcleo de promoción de la oferta integral del valle».


ADN

El futuro de las estaciones de esquí aragonesas pasa por ampliar la oferta

El futuro del sector de la nieve en Aragón pasa por generar grandes dominios esquiables, ampliar la oferta complementaria y apostar por la desestacionalización, pasando del modelo de fin de semana al de semana.

Estas son algunas conclusiones del «Estudio sobre el sector de la nieve en Aragón», elaborado a petición del presidente aragonés, Marcelino Iglesias, que hoy ha conocido la Mesa de la Montaña y se ha enviado a las Cortes de Aragón.

Los resultados de este trabajo destacan que Aragón está en condiciones óptimas para competir en el mercado nacional y mejorar su posición en el europeo, ha informado en un comunicado el Ejecutivo autonómico.

No obstante, se apunta que tanto desde el punto de vista de la demanda como de la oferta, los factores clave para competir en el futuro pasan por generar grandes dominios esquiables, ampliar la oferta complementaria y apostar por la desestacionalización, pasando del modelo de fin de semana al de semana

En este sentido, el informe destaca que la oferta actual responde a un modelo en vías de agotamiento basado en la afluencia masiva de esquiadores en fin de semana y que la clave de futuro está en reducir estas puntas a favor de un modelo de semana, mucho más eficaz y eficiente, y de mayor rentabilidad para el conjunto.

Las claves para ello son unos dominios competitivos, y una oferta de alojamiento (hoteles y apartamentos) suficiente tanto en capacidad como en calidad (15.000 plazas por cada gran dominio), y con accesos fáciles e inmediatos a las pistas.

El «Estudio sobre el sector de la nieve en Aragón» es un trabajo interdisciplinar que aborda globalmente la situación actual y las perspectivas de futuro de este sector, con un análisis desde el punto de vista social, económico, ambiental y empresarial que permita en un futuro tomar decisiones sobre su desarrollo.

En el mismo se realiza un diagnóstico con escenarios de futuro alternativos, estudiando qué ha pasado en la montaña y hacia donde se puede avanzar para hacer realidad en estos entornos el principio de desarrollo sostenible.

Para ello se tienen en cuenta factores como la evolución de la población, el índice de envejecimiento, la tasa de actividad, la población activa del sector terciario, la dotación educativa y sanitaria, la asistencial y la comercial, entre otros.

Este análisis, que ubica las estaciones aragonesas en el actual contexto nacional, europeo y mundial identificando sus competidoras y segmentando el mercado, refleja que las estaciones de esquí han sido motor de desarrollo y que pueden continuar siéndolo.

Sin embargo, se debe lograr un desarrollo socioeconómico equilibrado, compatible con la protección de los valores ambientales relevantes y sostenible climáticamente.

Según el estudio, la actividad turística se ha convertido en una actividad muy importante en áreas de montaña, donde el resto de actividades han entrado en declive por unos u otros motivos.

Esto ha permitido el desarrollo de iniciativas económicas que han dinamizado numerosos municipios, si bien cuentan con el importante problema de la estacionalidad.

En referencia a los impactos sobre el medio, el informe señala que no se trasladan en toda su extensión sobre las zonas de influencia, sino que se centran en la zona de dominio de las estaciones.

Así, sobre los valles de la ampliación de Cerler (Aneto, Castanesa e Isábena) afirma que presentan un medio natural bien conservado, pero con una estructura poblacional en estado crítico y unos niveles de desarrollo y calidad de vida de los más bajos de los estudiados y una capacidad de alojamiento insignificantes.

La ampliación de Cerler hacia esa vertiente «supondrá un impacto relevante sobre el medio biótico, el consumo de suelo y el paisaje, pero por contra revertirá esa situación socioeconómica que los identifica como una de las zonas más deprimidas del Pirineo».

El estudio, que tiene en cuenta diferentes escenarios posibles en función de la evolución del cambio climático, recoge, además, la posibilidad de concretar un modelo de explotación de la nieve que permita hacer compatible el desarrollo del sector y de las sociedades de montaña con la protección del territorio.

Las estaciones esquí aragonesas representan un porcentaje alto respecto de la cuota de mercado total de España (29,06 por ciento en el último año), siendo la segunda zona por afluencia, tras Cataluña.

Pero al igual que en España, también en Aragón la evolución ha sido irregular y, así, de la temporada 2006/07 a la 2007/08 se produjo un aumento importante hasta alcanzar el 35,85 por ciento.

Sin embargo, este último año 2008/2009 se ha producido un retroceso de más del 6,5 por ciento.

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