Biescas frena el proyecto para construir mil viviendas en el barranco de arás

El Ayuntamiento de Biescas y la empresa promotora del campo de golf y la urbanización en el entorno del barranco de Sía, Nyesa S.L. (Naturaleza y Espacio) están estudiando dar marcha atrás a la última propuesta que planteaba la construcción de 1.140 viviendas, y retomar el proyecto a la idea original de edificar solamente 205 viviendas vinculadas a un equipamiento deportivo menos exigente y «más popular» que un campo de 18 hoyos. Este desarrollo urbanístico, mucho más modesto que las pretensiones que se han venido manejando en los últimos años, ya se incluyó en el Plan General de Ordenación Urbana aprobado en 2001 actualmente vigente, por lo que así el consistorio no tendría que modificar el documento.

El motivo de recuperar el planteamiento inicial, según explicaron a este periódico fuentes cercanas al proyecto, responde a la «incertidumbre» que se cierne sobre otros complejos residenciales ligados a campos de golf, y la paralización que están sufriendo algunos cercanos como los dos de Sabiñánigo, en Baranguá y Castillo de Léres, y el de Berdún.

Estas fuentes insisten en la necesidad de dotar al municipio biesquense de «un equipamiento deportivo de primer nivel que se lleva dilatando demasiado en el tiempo, mientras otras zonas ya han tomado la delantera». También reconocen que la corrección del plan urbanístico que está sobre la mesa tiene pocos visos de prosperar en estos momentos en la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio.
Un barranco canalizado

El proyecto incorporado al PGOU hace ya cinco años planteaba una actuación sobre 682.000 metros cuadrados en los alrededores del barranco de Sía, que se canalizó tiempo atrás para este fin, con una edificabilidad de 3 viviendas por hectárea, lo que supone un total de 205 unifamiliares. Estos 682.000 metros cuadrados no se corresponden con la parcela total propiedad de la promotora. En las intenciones que se han manejado en el último año la edificabilidad se había aumentado a 14 viviendas por hectárea. La dotación hotelera se mantiene en principio con un establecimiento de cuatro estrellas con cien habitaciones, aunque este equipamiento podría ser renegociado y sufrir algún cambio.

El área de golf de 18 hoyos, que en la última propuesta venía a ocupar 55 hectáreas, tendrá que reconvertirse en un campo de juego menos ambicioso y complementario a los de mayor categoría. Otro cambio que se sugiere consiste en reagrupar las viviendas en una única área residencial en el límite más próximo al casco urbano de Orós Alto, pueblo del término municipal biesquense, para así evitar el impacto visual y el modelo de una nueva urbanización aislada. Otros sistemas generales asignados al ámbito son la adecuación de un nuevo puente sobre el río Gállego a la altura de la desembocadura del canal de la central hidroléctrica, y la mejora de la carretera de acceso a la localidad de Orós. Atrás quedarían otras compensaciones que se habían acordado con la promotora, como 60 viviendas para Biescas y Gavín y la nueva escuela.

En estos momentos el consistorio biesquense tenía que llevar adelante la aprobación del nuevo convenio con Nyesa para la creación del complejo, que contemplaba la ampliación de la superficie en 11 hectáreas, pasando de 81,7 hectáreas a 92,7, y la edificación de 192 viviendas más, 1.140 frente a 948. Cuando la iniciativa volvió a tomar fuerza, después de un largo parón en enero de 2005, la compañía Nyesa Gestión S.L. planteó ya una intervención sobre una superficie de 817.000 metros y 948 viviendas, intenciones que finalmente fueron al alza.

La oposición y la DGA

En el terreno político, el PAR, que gobierna el Ayuntamiento, con Luis Estaún al frente, y el PP han ido apoyando los pasos que se han dado en los últimos dos años, mientras PSOE e IU se han opuesto rotundamente al incremento de la edificabilidad de 3 a 14 viviendas por hectárea. En su día todos los partidos políticos respaldaron el primer planteamiento incorporado al Plan General de Ordenación Urbana, por lo que si llega a buen puerto el propósito de resucitarlo podría recibirse con un mayor consenso.

El Gobierno aragonés tampoco parecía que lo veía con bueno ojos. Así se desprende de la contestación el pasado junio del consejero de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes, Javier Velasco, a una pregunta de IU sobre la proyectada urbanización de casi mil viviendas en la glera del Sía. En la misma valoraba que incrementar «la densidad residencial» en esta zona «pudiera no ser la alternativa más lógica para canalizar nuevos crecimientos en el municipio». En relación a este entorno explicaba que «no es continuación de malla urbana preexistente y presenta riesgos evidentes o, en todo caso, superiores a otros terrenos de mayor aptitud para la urbanización».

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