Berdún renuncia a construir un campo de golf con 1.350 viviendas «por las trabas de la dga»

El municipio jacetano de Canal de Berdún se queda de momento sin campo de golf y un total de 1.350 viviendas. La empresa que promovía un espacio deportivo de 18 hoyos ligado a la construcción de viviendas y un hotel de lujo ha renunciado al proyecto «por las continuas trabas que ha puesto el Gobierno de Aragón», según afirmó el alcalde, Manuel Torralba (PAR). La renuncia llega después de que la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio rechazara esta actuación urbanística en dos ocasiones.

Por su parte, desde el Departamento de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes de la DGA aclararon que este tipo de decisiones «se ciñen a lo que acuerda la Comisión Provincial», y «en ningún caso se trata de un capricho».

Sin embargo, en opinión del alcalde, «ha habido tantos problemas, tantas modificaciones y tantas exigencias, y se ha visto tan poca voluntad de sacar esto adelante por parte de la Comisión Provincial y de la directora general de Urbanismo (Nuria Mas), que el promotor ha desistido», resume Torralba, al tiempo que señala que la actual coyuntura económica también ha contribuido al abandono del proyecto, «con esta recesión y esta gran crisis que sufrimos».

El primer edil recuerda que «hace unos cuatro meses» que la empresa navarra que impulsaba esta actuación, Corella Norte Promociones, S. L, «se puso en contacto con el equipo encargado de las gestiones y, a la vista de todos los impedimentos que ha encontrado, les comunicó su decisión de no seguir adelante con los trámites».

La intervención consistía en el desarrollo urbanístico del sector de Bujito de Berdún, en el que se preveía la creación de un campo de golf de 18 hoyos vinculado a la construcción de 1.350 viviendas y un hotel de lujo. El proyecto estaba incluido en la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que al margen de esta actuación y tras ser analizado el pasado mes de noviembre por la Comisión Provincial, todavía está a falta de «hacer varias correcciones», explica el primer edil.

Del texto presentado ya se ha eliminado la documentación relativa al sector de Bujito, que fue rechazado por el citado órgano hasta en dos ocasiones.

El primer revés al plan se produjo en julio de 2006, cuando se denegó su admisión a trámite por un «defecto de forma», al entender que no era adecuado el aislamiento que el nuevo núcleo residencial tendría del casco urbano y que tenían que producirse cambios referentes a la permuta de suelo público municipal. Además se consideraba que la propuesta no guardaba proporcionalidad con las dimensiones y la población de Berdún.

Los impulsores del proyecto no se rindieron y volvieron a presentarlo a la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio en abril de 2008, con el mismo resultado. Esta vez, se alegaron diversas razones para desestimarlo, tanto «de índole formal» como «de fondo». En este último capítulo, se argumentaba que «se considera muy elevado el número de viviendas propuesto». En este sentido, el organismo añadía que «la primera propuesta presentada planteaba 221,82 hectáreas y 1.350 viviendas; en el nuevo sector propuesto, si bien se reduce el aprovechamiento total, pasando de 350.000 metros cuadrados a 275.000, no ocurre lo mismo con el número de viviendas, que sigue siendo el inicialmente planteado».

En cuanto a las razones de fondo, se hacía referencia a la falta de varios informes sectoriales de Fomento, Carreteras de la DGA y la Confederación Hidrográfica del Ebro, entre otros.

Los defensores del ambicioso proyecto urbanístico, entre ellos el alcalde, consideraban que este desarrollo podía contribuir a atajar el fenómeno de la despoblación en el medio rural. Y es que en todos los pueblos del Ayuntamiento de la Canal de Berdún (Berdún, Biniés, Villarreal de la Canal y Majones) residen unos 410 habitantes, cuando en su día Berdún tuvo un millar de vecinos y otros mil los núcleos que componen el municipio.

«No hacen nada por los pueblos»

Manuel Torralba recuerda que el Gobierno de Aragón siempre ha esgrimido «el impacto urbanístico» para rechazar el plan. Sin embargo, él defiende que «el verdadero impacto es el que las administraciones no hayan sabido hacer nada para mantener la población». «Había 2.000 vecinos y ahora 400, y cuando queremos volver a lo que tuvimos, no se nos permite. Esto es un verdadero desastre», reprochó.

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