Aramón prevé construir tres campos de golf ligados a cerler y castanesa

La empresa Montañas de Aragón (Aramón) tiene prevista la construcción de tres campos de golf en la Alta Ribagorza como complemento turístico a la estación de esquí de Cerler (Benasque) y su futura ampliación por Castanesa. Así se explicita en el documento básico del plan integral específico del Plan de Desarrollo Turístico de la Ribagorza Norte elaborado por la entidad, que es propietaria y gestora de los centros invernales de Cerler, Panticosa, Formigal, Valdelinares y Javalambre.

En el documento básico se resalta que la estación de esquí de Cerler «es la actividad turística más importante» de la comarca y que el objetivo es «ampliar y consolidar este motor económico» agrandando el área geográfica que se beneficia de su influjo y creando «un destino turístico de montaña» y capaz de «acoger a todo tipo de público a lo largo de todo el año».

Para alcanzar ese objetivo, «con un modelo que busque la calidad y el respeto medioambiental», se propone un proyecto centrado en cinco actividades desarrolladas en el mismo espacio turístico: esquí, golf, termalismo, deportes de naturaleza y actividades culturales, y cuatro actuaciones básicas: la ampliación de Cerler en diferentes áreas (con especial atención a la de Castanesa y el circuito de ronda por detrás de los picos Gallinero, Cibollés y Basibé), la creación de nuevos accesos, la gestación de un resort en Montanuy-Castanesa y la construcción de tres campos de golf.
«Espacio de golf»

Respecto al golf, se señala que el concepto no es «de campo de golf, sino de espacio de gol». Es decir, no «hacer girar» el conjunto de la actividad sobre un sólo centro, sino crear «un circuito abierto y novedoso» con tres nuevos campos y el ya existente de Anciles, al lado de Benasque.

Los tres centros planeados contarán con dieciocho hoyos con un par medio de 72 golpes. Asimismo, dispondrán de otro campo de nueve hoyos con un par medio de 27 golpes destinado, básicamente, a niños. En el documento se explica que, con estas dimensiones, cada campo tendrá «una zona de afección de aproximadamente 80 hectáreas».

Estas zonas «necesitarán un trabajo de acondicionamiento con el fin de generar superficies adecuadas para la práctica del deporte». Los campos «estarán dotados de sistemas de riego que ayuden a mantener la superficie herbácea en óptimas condiciones para el juego». También se explicita que contarán con «canchas de prácticas y edificios de acogida y servicios», de los que se añade que contarán con «cafetería-restaurante, aseos y oficinas; serán edificios respetuosos con la arquitectura tradicional de la zona y ocuparán una superficie media de 600 metros cuadrados». En el texto no se hace mención a posibles urbanizaciones ligadas a estos centros deportivos.

La ubicación prevista para los campos es el Coll d'Espina, en los núcleos de Señiú y Neril (pertenecientes respectivamente a los municipios de Montanuy y Laspaúles), Bono (en el término municipal de Montanuy, en una zona aneja a la N-230) y Bisaurri, junto a la carretera de San Martín de Veri.

Necesidades hídricas

La irrigación de los tres campos se garantizaría con sendos reservorios de agua de 100.000 metros cúbicos cada uno. Los caudales se obtendrían en época de deshielo para evitar la detracción en época estival.

Para el centro de Bono se prevé tomar el agua directamente del río Noguera Ribagorzana. El de Bisaurri obtendría sus reservas del barranco del mismo nombre situado en las inmediaciones de donde se planea el campo, mientras que el de Coll d´Espina lo haría del río Isábena. Para estos dos últimos casos sería necesario hacer una conducción desde la captación hasta el depósito correspondiente y construir una sala de bombeo. Los tres campos contarán con sistemas de depuración y captación y depósito de agua.

Cada uno de estos centros deportivos están planificados con un aparcamiento con capacidad para 400 vehículos y una extensión de una hectárea.

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