Aramón potenciará el turismo extranjero y tratará de reducir aún más su deuda

Aramón potenciará el turismo extranjero la próxima temporada con el fin de abrir nuevos mercados y continuará la senda de reducción de la deuda iniciada ya hace años. Son dos de los retos que se marca el ‘holding’ de la nieve en Aragón, tras el cierre de la temporada (hoy es el último día de esquí en las montañas de la Comunidad).

Según datos del Gobierno de Aragón, el 10% de los esquiadores que visitan las estaciones de la Comunidad son extranjeros (fundamentalmente de Francia y Portugal) y el objetivo es incrementar este porcentaje y centrarse en nuevos mercados, como el ruso. Hay que recordar que el sector del esquí genera 1.100 empleos directos y 12.000 indirectos.

Más allá de la promoción (también se dará continuidad a los paquetes turísticos de bajo coste para los días de entre semana), la sociedad pretende seguir disminuyendo la deuda con los bancos. Ya se ha conseguido reducir a la mitad, de 105 a 58 millones, y se seguirá trabajando en la refinanciación y amortizando los préstamos, según fuentes de la sociedad. En este sentido, se trabaja también en la mejora de la eficiencia: el gasto ha disminuido un 23% en dos años, pero se ha mantenido el rendimiento a pesar de la reducción del número de esquiadores.

A estos ajustes han contribuido algunas de las medidas que se han adoptado en los últimos años, como la decisión de reestructurar las oficinas y los empleados. Durante los próximos meses se quiere completar esta iniciativa. Para eso, se traladará personal de la central de Zaragoza a Formigal y Cerler y se unificarán los servicios de administración de Formigal y Panticosa.

En el caso de estas dos estaciones de esquí, además, se seguirá avanzando en su unión comercial, que –según fuentes de Aramón– este año «ha funcionado muy bien». El objetivo es que se conviertan en «un referente» de la nieve en España. Estos dos dominios esquiables ya son una referencia en el ‘apreski’ de España, un oferta de ocio y moda para después de esquiar y en la que se incluyen restaurantes, bares, tiendas, música…

En Cerler, Aramón pretende completar la urbanización y buscar una salida hacia Castanesa, una vez que un tribunal anuló el plan general de ordenación urbana de Montanuy, ligado a la millonaria ampliación proyectada y que ya había quedado en suspensión por la crisis. Ahora, el Gobierno de Aragón y Aramón trabajan en redimensionar este proyecto.

Acabar Valdelinares

Respecto a las actuaciones en las estaciones de la provincia turolense, la sociedad mixta pretende acabar las obras en Valdelinares. Ya se han invertido ocho millones y quedan otros cuatro financiados por el Fondo de Inversiones de Teruel. Además, la sociedad mixta mantendrá y promulgará nuevos acuerdos con ayuntamientos, hosteleros y agentes sociales de los valles.

Para el próximo Ejecutivo autonómico quedará la elaboración de los proyectos técnicos de la unión de estaciones de esquí. De hecho, este macroproyecto para crear un gran dominio esquiable y que conectará las pistas de Astún, Candanchú y Formigal se planifica teniendo como horizonte los diez años. El pasado mes de marzo se aprobó –después de casi tres años de múltiples tramitaciones– el Plan de Interés General, que prevé una inversión de 60 millones de euros. Esta proyecto podría suponer que se logren una media de 1.160.000 esquiadores por temporada.

Según datos de la DGA, el turismo de nieve procedente de países del extranjero supone el 10%. Fundamentalmente viajan desde Francia y Portugal, aunque se ha abierto un nuevo mercado de clientes en Rusia. Respecto al turismo nacional (90%), uno de cada cuatro turistas de nieve en España elige una estación aragonesa. Llegan desde Madrid, País Vasco, Navarra, Levante y Cataluña.

La actividad del esquí generó la temporada pasada en el territorio aragonés una riqueza de más de 150 millones. Hay que recordar que este sector es estratégico en la Comunidad. En total, Aragón oferta siete estaciones de esquí alpino y nueve de espacios nórdicos. El dominio esquiable de la Comunidad supera los 540 kilómetros y el año pasado se superó un 10% el número de esquiadores.

Los estudios del Gobierno de Aragón también analizan el consumo de los esquiadores que eligen las estaciones aragonesas para practicar este deporte de invierno. Según estos datos, de cada 100 euros consumidos por el esquiador, 20 se quedan dentro de las estaciones (restaurantes, forfait, alquiler de material…) y 80 repercuten en el territorio (hoteles, restaurantes, tiendas…).

El sector de la nieve es uno de los motores de la economía aragonesa y también del empleo. Aunque la mayoría de los puestos de trabajo son temporales (para cubrir la campaña de esquí), lo cierto es que las estaciones generan miles de empleos. En concreto, según los datos del Ejecutivo autonómico, vinculados a los complejos invernales se crean 1.100 empleos directos y 12.000 indirectos.

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