Una gran acción de inmovilidad

El desastre de Formigal se confirma, pero sigue la inmovilidad

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Pese a los últimos acontecimientos, que confirman el desastre de Formigal, Aramón y el Gobierno de Aragón siguen inmóviles. El pasado 16 de noviembre la Plataforma en Defensa de las Montañas pidió nuevamente diálogo, mostrando como nos quieren ver: inmóviles como estatuas inanimadas.

Durante el mes de noviembre se han confirmado las diferentes facetas del desastre de la ampliación de Formigal por Espelunciecha.

Al desastre ecológico (el valle virgen de Espelunciecha ha sido arrasado por las máquinas de Aramón), al desastre hidrológico (la cabecera del Alto Gállego, incluido el nacimiento del Gállego, ha sido destruida. El sistema de manantiales y arroyos que formaba el nacimiento del Gállego ha sido modificado, destruido o entubado para servir de abastecimiento a los nuevos cañones de nieve artificial), se ha unido el desastre de seguridad: los brutales desmontes realizados por las máquinas de Aramón han provocado la desestabilización de una ladera que amenaza con deslizarse sobre las obras de ampliación en la zona de Espelunciecha-Portalet (donde se quiere instalar un macro aparcamiento para más de 2.000 vehículos, una zona de servicios y la nueva carretera para pasar a Francia) lo que ha motivado que, ante la grave inseguridad de las obras, Aramón haya tenido que renunciar a la apertura de estas instalaciones.

Pero también se debe citar el desastre económico: las ingentes cantidades de dinero público (más de 30 millones de euros, 5.000.000.000 de pesetas) que se han destinado, a fondo perdido, a la ampliación de Formigal, más otros tantos invertidos por la entidad financiera Ibercaja, sólo han servido para reducir el patrimonio natural y cultural de Aragón; finalmente, ni tan siquiera las infraestructuras que eran la excusa para esta transformación urbanística han podido salir adelante.

Pero, en estos momentos, lo más grave, con ser muy grave, no es la confirmación del desastre de Formigal, sino los proyectos de la empresa Aramón de extender este modelo desastroso al resto de las montañas de Aragón. A corto plazo, en abril de 2005, quiere comenzar las obras de nuevos Formigales-Desastres en Ardonés (Cerler, Benasque, Pirineo), Javalambre (Sierras turolenses), Castanesa (Ribagorza, Pirineo)…

Ante esto, una vez más, una vez confirmado lo fallido del modelo Aramón, queremos proponer desde la Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón un debate serio, amplio y sosegado sobre cual queremos que sea el futuro de nuestras montañas.

Y quisimos proponer este necesario diálogo escenificando como quiere el Gobierno de Aragón que estemos. El Gobierno de Aragón, encabezado por su consejero de Medio Ambiente, han rechazado en las Cortes mover un Plan de la Nieve, han rechazado mover una Ley de la Montaña, han rechazado dar el paso que miles de aragoneses les pidieron con el acto «Un Millón de pasos», rechazan cualquier movimiento, quieren la inmovilidad, que lo único que se mueva en la montaña sean las excavadoras de Aramón.

Y mañana, se va a escenificar esa inmovilidad de toda la montaña, tan al gusto de nuestros gobernantes ambientales. Al mismo tiempo que Aramón, como si no pasara nada, inmóvil en sus planteamientos, presentaba su temporada invernal, la Plataforma en Defensa de las Montañas mostró en la puerta del Auditorio de Zaragoza donde se celebraba el acto, a la montaña inmovilizada: superhéroes inmóviles, montañeros inmóviles, esquiadores inmóviles, hasta el espíritu de la osa Canelle estuvo inmóvil en esta representación (su muerte es todo un símbolo del inmovilismo que quieren algunos).

Porque nadie se opone al esquí, pero no puede ser la excusa para destruir nuestras montañas: «Esquí si, pero no así».

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