Un acierto aragonés en la sierra de javalambre

J. J. VERÓN/ L. FRANCO. Zaragoza/Teruel | La declaración de impacto ambiental del proyecto de nueva carretera de acceso a las pistas de esquí de Javalambre por el sur considera que el proyecto sería profundamente negativo, por lo que ha quedado rechazado. La resolución, elaborada por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y hecha pública ayer, explica que la carretera «no se considera compatible con la conservación de los valores por los que se propuso incluir toda la zona dentro de la Red Natura 2000 y que han hecho que esta sierra se considere como un núcleo muy importante desde el punto de vista natural». De esta forma, se pone fin a una antigua reclamación de algunas localidades del sur de Javalambre, que con este acceso pretendían recoger los beneficios de la estación de esquí.

La resolución explica que el Gobierno de Aragón propuso a la Diputación Provincial de Teruel (promotora del proyecto) un trazado alternativo con una serie de medidas correctoras para mitigar su impacto ambiental. Sin embargo, la Diputación manifestó su «absoluta disconformidad» con la propuesta.

Medio Ambiente explica que el proyecto inicial aprovechaba sólo en parte una pista forestal ya existente. Sin embargo, señala que atravesaría diversas manchas de vegetación cartografiadas como hábitats de importancia comunitaria, entre las que destaca sabinares y bosques de quercí-.

neas, entre otros. En conjunto, explica que el área por el que se quiere construir la carretera alberga «uno de los núcleos fundamentales de la vegetación característica de alta montaña mediterránea caliza» y que supone «un refugio de especies vegetales de gran valor, confiriendo a la sierra un alto valor biogeográfico y filogenético».

«La construcción de esta carretera supone la afección a un espacio poco afectado antrópicamente, apenas alterado y de gran valor ecológico; este acceso cruza por el centro el núcleo central del macizo, por lo que su trascendencia sobre el conjunto es elevada tanto como afección paisajística, como por los diversos efectos degradantes del medio que se generan asociados a la accesibilidad humana. En el caso de construirse la nueva carretera, la fragmentación de un territorio singular y bien conservado sería inevitable», destaca la resolución oficial.

Además, la DGA recrimina a la Diputación de Teruel que no sometiera a exposición pública el estudio de impacto ambiental. El Gobierno de Aragón llevó a cabo este proceso de forma posterior y recibió alegaciones de dos organizaciones ecologistas. Además, Medio Ambiente recabó informes del Departamento de Educación y Cultura.

La resolución de la DGA ha causado un gran malestar en los alcaldes de los pueblos afectados por esta medida -Arcos de las Salinas, Torrijas, Manzanera y Albentosa-, localidades que venían reclamando el nuevo acceso desde hace una década. El alcalde de Manzanera y presidente de la comarca, Manuel Lázaro, expresaba su incredulidad: «No lo entiendo, es muy difícil vivir en estos pueblos y parece que se ensañan con los olvidados». Lázaro señalaba que la comarca de Gúdar-Javalambre ha sido «tremendamente» respetuosos con el medio ambiente, «ya que sólo hay monte virgen y ninguna urbanización como en el Pirineo». Agregó que el acceso sur permitiría que los cuatro pueblos, ahora incomunicados con la estación de esquí, puedan beneficiarse también de su repercusión económica.

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