Recogida de firmas para una «montaña viva»

Manifiesto “MONTAÑA VIVA”

Los abajo firmantes sentimos que las montañas, y en particular, las zonas de alta montaña, son en sí mismas portadoras de valores y recursos ambientales, sociales, histórico-culturales, científicos, artísticos, formativos y deportivos, que van mucho más allá del mero aprovechamiento mercantil de los mismos y, en consecuencia, merecedoras de una protección especial por parte de los poderes públicos en quienes los ciudadanos hemos delegado su gestión.

Que estos valores y recursos resultan incompatibles con el actual modelo de desarrollo económico y social dominante, tendente a transformar en mercancía y en objeto de cambio cualquier recurso, buscando en ello la mayor rentabilidad económica a corto plazo y en beneficio exclusivo de grupos económicos y de poder.

Que como consecuencia de ello, se produce un deterioro irreversible y la perdida del disfrute y aprovechamiento de los recursos y valores que la alta montaña nos ofrece en su estado salvaje, en su estado más natural.

Entendemos que esta concepción humanista y social de la montaña es infinitamente más rica que la que se puede derivar de un modelo desarrollista no sostenible. Estos modelos, promovidos desde grupos económicos y en los que desgraciadamente se implican en ocasiones las administraciones, crean falsas ilusiones en las poblaciones locales, que ante el abandono y ausencia de desarrollo en la zona, optan por aceptar cualquier plan por descabellado e imprudente que resulte.

En montaña, la construcción de grandes proyectos turísticos, estaciones de ski, vías de acceso al automóvil, grandes infraestructuras (embalses, centrales hidroeléctricas, líneas de tensión, canalizaciones, teleféricos, antenas, etc.) o el desarrollo del llamado “ocio de aventuras”(¡!), no se realiza en muchas ocasiones, con las suficientes garantías de protección ambiental, ya sea porque éstas directamente no se aplican (falta de estudios de impacto ambiental), o porque son demasiado laxas y condescendientes con sus promotores.

En concreto, si los poderes públicos no actúan regulando y modificando esta dinámica destructora, obtendremos en un horizonte próximo:
– La pérdida irreversible de la diversidad biológica; fauna y flora alpina (que el sistema se encargará de “vender” en parques temáticos.)
– La contaminación de los ríos y la pérdida por sobreexplotación de los recursos hídricos.
– La contaminación paisajística y estética.
– La pérdida de actividades económicas tradicionales.
– El crecimiento urbano desordenado, la especulación, y la elevación de precios del suelo.
– El incremento de la siniestralidad y de los riesgos de accidentes por dejación de las normas de seguridad.
– La pérdida del “atractivo” o del reclamo inicial, por masificación, elevación de los precios y vulgarización estética y paisajística.

Proponemos un cambio de perspectiva, un modelo alternativo, otra forma de entender la montaña, una visión humanista que preserve sus valores ambientales y sociales.

Abogamos por un mínimo intervensionismo en los medios alpinos, y en su caso, por promover nuevas actividades económicas que implique a las poblaciones locales en su desarrollo, de tal forma que formen parte y sean garantes de su conservación. Suscitar actividades educativas y de enseñanza en el medio, repoblaciones ecológicas de fauna y flora, investigación científica, actividades lúdico-deportivas respetuosas con el medio: alpinismo, senderismo, ciclismo, espeleología, piragüismo, turismo ecuestre, etc., además de un turismo alternativo y de bajo impacto: cultural, histórico, artístico, monumental,… que junto a la actividad económica tradicional, agrícola, ganadera y forestal, permitan un desarrollo local compatible con la conservación.

En definitiva, los abajo firmantes reclamamos de los poderes públicos una actuación más decidida en defensa de los entornos alpinos, aplicando una moratoria preventiva a los grandes proyectos de desarrollo, mientras se inicia un proceso de participación democrática, que permita incorporar los elementos necesarios de estudio y reflexión. Esperamos de las administraciones un compromiso con una montaña viva para el disfrute de los ciudadanos y no con una montaña vulgarizada por el consumo y objeto de explotación de intereses y grupos comerciales.

Iniciativa “MONTAÑA VIVA”

ADHESIÓN AL DOCUMENTO: ENVIA UN MENSAJE CON TU NOMBRE Y DNI A:
montanaviva@wanadoo.es

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