Los accionistas de candanchú apoyan la entrada del grupo empresarial aragonés

Los accionistas de Candanchú mostraron ayer su repaldo a la entrada del grupo empresarial aragonés liderado por las familias Yarza, Alierta y Forcén. A su juicio, su propuesta es «positiva e ilusionante».

Los accionistas de la estación de Candanchú mostraron ayer su respaldo a la entrada del grupo empresarial aragonés liderado por las familias Yarza, Alierta y Forcén, que el pasado viernes oficializó su oferta para adquirir el 100% del capital social por 2,25 millones de euros. A su juicio, su propuesta es «positiva e ilusionante», especialmente en un momento crítico para Explotaciones Turísticas de Candanchú (Etuksa), ya que la sociedad carece de fondos para afrontar sus pagos y su deuda supera los 6 millones.

Como informó ayer este diario, la junta general de Etuksa convocada para el próximo día 30 podría dar su visto bueno a la operación, negociada durante los últimos meses con los accionistas mayoritarios. La propuesta pasa por el pago de 1,17 millones en metálico en un plazo de siete años y otros 500.000 euros en especie, mediante la entrega de forfaits en proporción a las participaciones de los socios.

Las familias Yarza, Alierta y Forcén, junto a destacados empresarios aragoneses, ponen como condición la adquisición, como mínimo, del 55% de las acciones, poder ostentar la mayoría en el consejo de administración y la firma de avales bancarios que cubran cualquier contingencia previa a su entrada en la compañía.

Varios accionistas minoritarios del valle del Aragón dieron por hecho que la oferta obtendrá el visto bueno en la junta general. «Ahora la sociedad no tiene claro hacia dónde va, por lo que obtendrán el aval sin lugar a dudas», señalaron antes de plantear su interés por conocer sus planes de futuro.

Los minoritarios representan la mayoría de una sociedad atomizada y aportaron un dato que consideran clave: «Damos la participación por perdida y solo nos preocupa la viabilidad de Candanchú. Además, somos conscientes de que ese grupo de empresarios tiene los contactos y la influencia para lograr la integración con Aramón, que es la solución definitiva».

El exdirector de Candanchú y uno de los principales accionistas, Eduardo Roldán, apoya sin ambages la entrada de capital a la sociedad. «Es un grupo muy sólido y Aragón requiere de este tipo de posicionamientos, de empresarios con fe en el potencial de su tierra», dijo antes de reconocer que estaba «absolutamente ilusionado» por la «solvencia» de la propuesta.

Eduardo Roldán vaticinó que no solo respaldarán la entrada los accionistas aragoneses, sino los vascos y navarros. «Todos sienten una vocación por Candanchú. Son muy fieles y a todos les interesa que la estación siga adelante», dijo.

Por su parte, los trabajadores también acogieron con expectación la oferta del grupo empresarial liderado por las familias Yarza, Alierta y Forcén. El presidente del comité de empresa, Juan Antonio Rodríguez, explicó que la situación de Etuksa es «insostenible», por lo que veían «positivo» que pueda entrar nuevo capital para un giro radical a la situación. «Algo tiene que pasar, porque ahora solo se hace el mantenimiento básico, el obligatorio, y hay una escasez de material y de plantilla. Hemos aguantado, pero no se puede seguir así», manifestó .

Rodríguez, al igual que otros trabajadores, mostró su interés por entrevistarse con los empresarios para conocer sus planes de inversión. «No tenemos muchas opciones de futuro sin ellos, porque de otra forma estaríamos abocados al cierre. Lo más importante es que se mantenga abierta para defender los puestos de trabajo y mucho de los negocios del valle del Aragón», señalaron varios trabajadores.

En esta línea se pronunció el presidente de la Asociación de Empresarios de la Jacetania y accionista de Etuksa, Pedro Marco, quien respaldó la entrada de un «grupo empresarial potente» en una de las dos estaciones del valle. «Es positivo que un grupo con las ideas claras pueda entrar en la estación porque beneficiará, por tanto, al valle del Aragón», dijo.

Marco incidió en que la formación de un consejo de administración sólido es trascendental para tomar decisiones y lanzar proyectos y mostró sus esperanzas de que confirmen sus planes de futuro «para asentar las buenas sensaciones» que ya han generado en la Jacetania.


«ES UNA OPORTUNIDAD PARA TODA LA JACETANIA»

El respaldo de los accionistas y trabajadores de Etuksa a la oferta de adquisición del accionariado de la estación de Candanchú fue compartida por los alcaldes de la zona, quienes la valoraron como «una oportunidad para toda la Jacetania». Así de contundente se mostró el regidor de Jaca, Víctor Barrio, quien se puso a disposición del grupo inversor aragonés para dar una «solución» al complejo invernal. «El anterior gobierno invirtió en el valle de Tena a través de Aramón y es el momento de apostar por el valle del Aragón, por las estaciones de Astún y de Candanchú que sufrieron la caída de esquiadores», dijo.

Víctor Barrio agradeció expresamente el interés de la familia Alierta, oriunda de Villanúa. «Es de agradecer que se preocupe por su zona, por sus orígenes», añadió.

Candanchú se asienta sobre terrenos de la mancomunidad forestal de Aísa, cuyo alcalde, José Luis Galindo, señaló que se trata de una «buena solución, un puente hacia la necesaria integración en el grupo Aramón».


 

La DGA destaca el impulso que supone para la unión de estaciones

El consejero de Presidencia considera «perfecto» que la iniciativa privada salve una estación «importante para el valle del Aragón y su economía»

El Consejero de Presidencia y presidente de Aramón, Roberto Bermúdez de Castro, destacó ayer que la entrada del grupo empresarial aragonés en Candanchú garantizaría «músculo y capacidad financiera» para afrontar con garantías la unión de las estaciones de esquí de los valles del Aragón y de Tena que ambiciona el Gobierno de Aragón.

Bermúdez de Castro consideró «perfecto» que el capital privado acuda al rescate de Explotaciones Turísticas de Candanchú, que atraviesa una crítica situación financiera por su elevada deuda que no puede compensarse ni con sus buenos resultados de explotación. El consejero recordó que la estación de Candanchú es «importante para el valle del Aragón y su economía», por lo que no podía más que mostrar su satisfacción por el hecho de que empresarios aragoneses puedan salvarla.

El máximo responsable del grupo aragonés de la nieve hizo una lectura de futuro en esta iniciativa privada, ya que el hecho de que destacados empresarios se hayan unido para adquirir Candanchú refuerza el proyecto estratégico de la unión de estaciones. La DGA dio el primer paso hace ahora un mes con la aprobación del plan de interés general, aunque su desarrollo quedará en manos del gobierno autonómico que salga de las urnas. También hará falta poner de acuerdo a las tres estaciones y a los municipios implicados, aunque el consejero de Presidencia, Roberto Bermúdez, aventuró que con voluntad política podrían comenzar las obras en un plazo de dos años y medio.

En este sentido, el responsable popular tendió ayer la mano a la otra estación del valle del Aragón, Astún, al destacar la necesidad de encontrar «fórmulas de colaboración» que hagan posible la consecución de este proyecto.

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