Las estaciones de esquí deberán abrir todo el año para sobrevivir

Reconvertirse o desaparecer. Las estaciones de montaña de todo el mundo –incluido el Pirineo– tendrán que afrontar fuertes inversiones económicas los años venideros para adaptarse al nuevo escenario del cambio climático, que, según diversos estudios, hará inviable el esquí por debajo de los 2.000 metros de altitud. El proceso de calentamiento global parece no tener marcha atrás y por eso, muy pronto, los complejos de montaña tendrán que dotarse con equipamientos de ocio para el verano y con la tecnología necesaria para garantizar las condiciones de la nieve en invierno.

Esta es, al menos, la conclusión expuesta por los organizadores del quinto Congreso Mundial de Turismo de Nieve y de Montaña, clausurado ayer en Encamp (Andorra). El encuentro, que durante tres días ha reunido a 248 participantes de todo el mundo, ha sido «el primer foro internacional en tratar de forma específica los efectos del cambio climático en las regiones de montaña», destacó el director del Instituto de Turismo de la Universidad de Lausana (Suiza), Peter Keller.

Pero además de diversificar la oferta y de invertir en tecnología, las estaciones de esquí tendrán que buscar ineludiblemente aliados en sus propios territorios, afirmó Keller, que es también miembro de la Organización Mundial del Turismo (OMT). Las empresas de deportes de invierno, dijo el especialista suizo, se verán abocadas a adoptar estrategias de «colaboración con los otros prestatarios del mismo destino», es decir, a empezar a crear los denominados conglomerados turísticos.

 

PLAYA Y MONTAÑA «Piensen una cosa –señaló el experto–. Si en la región mediterránea el calentamiento es de entre 3° y 6°C, como predicen los estudiosos, ¿por qué no plantearse que los turistas dejen de ir a la playa y opten por pasar sus vacaciones en la montaña, donde el verano será mucho más fresco?», se preguntó.

La experiencia italiana, explicó Gaido, demuestra que, con la progresiva reducción de días de esquí por culpa del ascenso de temperaturas, «las estaciones de montaña no tienen más remedio que estar ocupadas todo el año para ser rentables», agregó el presidente del Instituto de Investigación Económica (IRE) de Turín, Luigi Gaido, que consideró necesario mejorar los accesos a los centro de esquí.


Crece el temor en los Alpes

 

 

Un estudio coordinado por Shardul Agrawala, jefe de la división de Medio Ambiente de la OCDE, destaca que un 25% de las estaciones de esquí de los Alpes podrían desaparecer si las temperaturas medias aumentan dos grados, una posibilidad factible y cercana de acuerdo con el último informe del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Si el incremento fuera de cuatro grados, una posibilidad prevista para finales de siglo, entonces las estaciones afectadas serían el 75%. El estudio, que ha analizado 666 estaciones, pero se presentó esta semana en Andorra ante un auditorio muy especial: los representantes de las estaciones de esquí de la región afectada. Según el economista de la OCDE y miembro del IPCC, estas previsiones equivalen a decir que las estaciones situadas por debajo de los 1.500 metros –como Kitzbühel en Austria– dejarán pronto de ser viables. De aquí a un siglo, prosiguió, solo complejos como Val Thorens o Tignes, situados a gran altura (a más de 2.000 metros), tendrán nieve garantizada.

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