La pdma presenta su informe: «afecciones del calentamiento global a las estaciones de esqui alpino»

Afecciones del Calentamiento Global
a las Estaciones de Esqui Alpino

PLATAFORMA EN DEFENSA DE LAS MONTAÑAS. Febrero de 2007

La Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón (PDMA) viene advirtiendo de los efectos del calentamiento global sobre las montañas y en particular sobre las zonas que ocupan las estaciones de esquí alpino desde hace más de tres años. (Ver capítulo 9 del Informe de la PDMA Noviembre 2006 sobre Cambio Climático. Documento adjunto 1). Los recientes informes científicos no han hecho sino corroborar otros informes anteriores que ya alertaban sobre la situación de calentamiento que sufren las cadenas montañosas y las españolas muy especialmente.

Por esa razón, entre otras, la PDMA solicitó una moratoria en la creación y ampliación de estaciones de esquí alpino y una mejora en las actuales estaciones de esquí mientras un estudio sereno y sosegado sobre este asunto fuera realizado. Igualmente se emprendió un Iniciativa Legislativa Popular avalada por 30000 firmas solicitando la efectiva protección de la alta montaña cuyo debate fue rechazado por los grupos que apoyan el actual Gobierno aragonés y con la abstención del Partido Popular.

Muy al contrario la política del Gobierno de Aragón, a través de su empresa ARAMON, ha sido un rápido relanzamiento del monocultivo del esquí alpino como única alternativa al desarrollo económico de las poblaciones de montaña en conjunción con una serie de operaciones urbanísticas en los municipios colindantes, ligadas al sostenimiento de los deficits de este tipo de industria.

Los recientes datos suministrados por los servicios meteorológicos de la mayoría de los países europeos son concluyentes: el pasado año 2006 ha sido el más cálido en las últimas décadas. En particular el servicio Meteorológico francés ha constatado que la temperatura del pasado otoño fue 2.9ºC superior a la normal (promedio de los últimos 30 años) y que ha sido la estación más cálida en los últimos 50 años. Datos similares de los servicios de otros países constatan este hecho. (Documento adjunto 2)

Esto no significaría mucho por si sólo si constituyera un episodio aislado en la fluctuación usual de temperaturas. El problema radica en que las predicciones de estos mismos servicios, no ya a medio, largo o muy largo plazo y por lo tanto excluyendo polémicas sobre el llamado cambio climático, sino a corto plazo, durante las próximas décadas, informan que esta tendencia se va a mantener en promedio, con sus lógicos altibajos.

En particular el servicio Meteorológico Británico advierte de que el presente año 2007 puede ser el más cálido desde 1659 y el francés que los estudios de simulación de clima realizados para los próximos decenios indican que en invierno las temperaturas dulces se harán más usuales en Francia. En particular sobre todos los macizos montañosos franceses la persistencia de temperaturas muy dulces (de 3 a 4 ºC por encima de lo normal) ha coincidido con precipitaciones (del 40-60% en los Alpes y del 30% en Pirineos) más débiles respecto de los valores normales. Estos últimos déficits se producen cada 5-8 años y no son excepcionales.

Todos los servicios meteorológicos europeos predicen en las próximas décadas un mantenimiento promedio de temperaturas más altas de lo normal. La afección de estas predicciones a los macizos montañosos de los Pirineos o Alpes se traducen en un mantenimiento de la rápida fusión de sus neveros y glaciares. Igualmente Meteo France ha constatado una disminución regular del espesor medio de la nieve en los últimos 45 años y una disminución en la duración de la misma. Se espera pues que la tendencia significativa a la baja en la innivación en los próximos decenios se mantenga, en especial en cotas no muy altas. (Documento adjunto 2)

Igualmente existen otros informes científicos concluyentes sobre las afecciones del calentamiento global a las zonas montañosas. En particular un estudio reciente del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) publicado en el “Journal of Global Environmental Change” (Febrero 2007, ver Documento adjunto 3) prevén un aumento promedio de 3.2º para 2055 de la temperatura en las zona montañosas lo que supondría la extinción de especies alpinas, desaparición de glaciares, variaciones de los caudales de los ríos entre otros impactos previsibles. Dicho afección es de capital importancia, dicen los autores, en las estaciones de esqui alpino, “que pueden ver reducidos sus espesores y la duración del manto de nieve, por lo que su papel como factor económico dinamizador de los ámbitos montañosos puede quedar en entredicho”.

Otro informe reciente sobre el mismo asunto es el procedente de la OECD (Organización para a Cooperación y Desarrollo Económico) en el que incide en las ideas anteriores, sugiriendo una rápida adaptación del turismo invernal a estos efectos (Documento adjunto 4). Igualmente las conclusiones del reciente estudio del grupo de Cambio Climático e Impacto Climático de la Universidad de Ginebra (Jose Ignacio Lopez-Moreno) reseñadas en el Heraldo de Aragón (18-2-07) contribuyen a la gran cantidad de evidencias que ponen de manifiesto la gravedad del problema.

Estas predicciones comprometen fuertemente el futuro de las estaciones de esquí pirenaicas y españolas en general. Los promotores de las mismas han optado desde hace unos cuantos años por grandes ampliaciones alentadas por el generalizado desarrollismo urbanístico que sufre nuestro país. Dichas ampliaciones han supuesto en no pocos casos la destrucción de parajes de importante valor ecológico y la mercantilización de un patrimonio natural y cultural que es la principal fuente de riqueza de las poblaciones montañesas.

Todas las estaciones de esquí alpino españolas utilizan masivamente la producción artificial de nieve mediante cañones, un recurso que debería ser de uso esporádico y controlado debido a su elevado coste hídrico, energético y medioambiental.

La nieve artificial fabricada con cañones se ha convertido actualmente en una necesidad acuciante para las estaciones. De hecho en todas las nuevas ampliaciones este recurso está siendo instalado y utilizado de forma generalizada en todas las pistas, requiriendo gran movimiento de tierras para las tuberías, depósitos de agua que pueden hipotecar su uso en poblaciones y un gran consumo de energía eléctrica. (Ver informe de Mountain Wilderness y otras organizaciones francesas al respecto. Documento adjunto 5)

Las estaciones de esquí, a pesar de poseer todos los sellos medioambientales exigidos por las administraciones autonómicas, despilfarran agua y energía en grandes cantidades.

Basta tener en cuenta que una hectárea de esquí innivada artificialmente requiere más del doble de agua que el cultivo de un campo de maíz del mismo tamaño. El agua que precisan para mantener las 1200 hectáreas de pistas españolas innivadas es del orden de 5 millones de m3, que se obtienen de la acumulada en grandes balsas en primavera y verano, captación de agua en el nacimiento de los ríos o incluso una pequeña parte de agua potabilizada. Los casi de 4000 cañones españoles de nieve artificial disponen de una potencia aproximada de 70 MW y consumen alrededor de 35 millones de kWh. Los datos correspondientes a las estaciones aragonesas son aproximadamente un 30% de los anteriores.

Estos datos pueden compararse con los que requiere cualquier población mediana o con la que requiere la totalidad de las poblaciones de los valles correspondientes, antes de que la fiebre de la construcción multiplique el número de viviendas por 20 o 30 y realimente de forma definitiva la insostenibilidad del actual modelo turístico de la nieve.

La otra solución alternativa al uso masivo de cañones de nieve sería el elevar las cotas de zonas esquiables causando, en los lugares en que esto fuera posible, grandes daños en los frágiles ecosistemas de altura y la destrucción de la alta montaña.

Por todo lo anterior la Plataforma en defensa de las Montañas cree que es preciso un urgente replanteamiento de la política de monocultivo del esquí adoptada en esta Comunidad Autónoma como única opción de desarrollo posible para las poblaciones montañesas.

Documentos Adjuntos:

1. “El Cambio Climático y sus efectos sobre los deportes de nieve”, del Informe de la PDMA sobre Estaciones de Esqui Alpino (Capitulo 9, Noviembre 2006) http://www.ecologistasaragon.org/nieve/
2. Informe de Meteo France sobre innivación de Diciembre de 2006
3. Estudio del CSIC sobre Calentamiento en Sistemas Montañosos (Febrero de 2007)
4. Informe OCDE sobre Cambio Climático en los Alpes Europeos. (Enero de 2007)
5. Informe Mountain Wilderness y otras organizaciones francesas sobre Cañones de Nieve. (Diciembre de 2006)

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