La mesa de la montaña no llega a acuerdos definitivos

EL PERIODICO DE ARAGON

La Mesa de la Montaña no llega a acuerdos definitivos

La protección del medio y el urbanismo, los principales escollos.El 2 de febrero habrá una nueva reunión para cerrar un documento.

La protección de los frágiles ecosistemas de montaña y que las estaciones de esquí no sean el pretexto para urbanizar de forma salvaje son los dos argumentos principales que impiden que la Mesa de la Montaña se cerraran ayer con un acuerdo unánime. Este se tendrá que posponer como mínimo al próximo martes 2 de febrero, en el que los trece representantes de diversos colectivos y del Gobierno de Aragón intentarán acercar sus posturas.

Sin embargo, el documento marco con 15 puntos no está sirviendo para pulir las discrepancias que mantienen, principalmente, el Gobierno de Aragón con los representantes de las entidades ecologistas. Tanto la Plataforma en Defensa de las Montañas como el Instituto Pirenaico de Ecología mantienen posiciones distintas a las de la DGA.

Los dos puntos que centran ahora todas las diferencias son los que establecen un sistema de protección especial a aquellos ecosistemas de alta montaña más sensibles, que según estos grupos deberían tener un rango especial que actualmente no tienen. Se trataría de protegerlos a partir de los 2.000 metros de altura en el Pirineo y de 1.700 en el Sistema Ibérico. Aunque en el documento se ha avanzado en algunos aspectos, en este punto no se pasa de una mera declaración de intenciones, según el portavoz de la Plataforma en Defensa de las Montañas, Paco Iturbe. Para esta entidad, y tal y como ya se recogía en una Iniciativa Legislativa Popular que presentó hace unos años en las Cortes para que se redactara una Ley de la Montaña, es necesaria esta protección, en la que también se incluya un catálogo de las distintas especies integradas en ese ecosistema.

URBANIZACIONES Otro de los puntos en los que no hay consenso es en la justificación de las pistas de esquí. Si bien se hace una mención a la importancia que tienen las actividades económicas del Pirineo y su alto valor ambiental, los ecologistas pretenden que se desliguen las construcciones de estaciones de esquí del urbanismo salvaje. Es decir, que se hagan pistas siempre que redinamicen las zonas donde se instalen, pero que no sirvan como pretexto para construir viviendas de forma descontrolada.

Aunque el documento no recoge esto de forma expresa, sí menciona la importancia de la ganadería y la actividad económica de las zonas de montaña, y también hace prevalecer el medio natural y la gente que vive allí frente a las segundas residencias. A pesar de que no hay acuerdos cerrados, todas las partes valoran los avances y el proceso de participación puesto en marcha por la DGA para intentar acercar posturas.


PIRINEO DIGITAL

La Mesa de la Montaña sigue buscando la unanimidad

La Mesa de la Montaña celebró el pasado 26 de enero una nueva reunión, con el objetivo de intentar llegar a un acuerdo unánime respecto a las exigencias que han de cumplir los proyectos relacionados con la nieve. Sin embargo, las distintas posturas que mantienen los miembros de la mesa, respecto a la protección de los ecosistemas frágiles de alta montaña y a la necesidad de desvincular las estaciones de esquí con proyectos urbanísticos “descontrolados”, impide que se pueda establecer un consenso. El próximo intento será el 2 de febrero, fecha de la siguiente reunión.

El plazo para reflexionar es por tanto de una semana, ya que en el encuentro del 2 de febrero se intentará cerrar un documento de mínimos, ya que el plazo establecido parar presentar el documento de contenidos de la futura ley de la montaña es finales de marzo. De momento, los puntos básicos se han reducido de 55 a 15, pero, según ha demostrado la última reunión, no están sirviendo para  llegar a un consenso.

Los principales puntos de desacuerdo giran en torno al urbanismo y el esquí y la protección de los ecosistemas más frágiles de alta montaña, algo que actualmente no existe. El escollo reside en que para los representantes de entidades más relacionadas con el ecologismo, como pueden ser los miembros de la Plataforma en Defensa de la Montaña o del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE), deberían de tener un rango especial los ecosistemas ubicados por encima de los 2.000 metros, en el caso de los Pirineos, y sobre los 1.700, en el Sistema Ibérico, incluyendo las especies que estén integradas en los mismos.

Respecto a las urbanizaciones, los mismos colectivos desean desvincular la creación de estaciones de esquí con el desarrollo de macro proyectos urbanísticos. Apuestan por abrir centros invernales en aquellos lugares en los que vaya a suponer una redinamización de su economía, principalmente, sin que ello suponga que se vayan a construir urbanizaciones descontroladas a su alrededor.

Documento marco
El documento que en estos momentos se debate en la Mesa de la Montaña está compuesto de 15 puntos que, en definitiva, busca un objetivo, asentar población respetando el medio. Así, y de manera resumida, el documento marco estaría compuesto por las siguientes líneas:

  • Lograr la máxima adaptación del esquí a la morfología de las montañas.
  • Garantizar la participación de la población local en la toma de decisiones.
  • Mejorar las condiciones de vida de las poblaciones del entorno, con iniciativas empresariales locales.
  • Explicar de forma transparente la rentabilidad económica y social del proyecto.
  • Estudiar los distintos escenarios del cambio climático y sus efectos.
  • Garantizar la reversibilidad de las diversas instalaciones e infraestructuras.
  • Garantizar la calidad en la gestión, diseño y promoción del modelo de esquí.
  • Garantizar la reinversión de los beneficios en mejoras del proyecto y de la zona.
  • Crear empleo y mejorar la accesibilidad a la vivienda.
  • Contar con los proyectos con antelación suficiente a la adopción del resultado final, así como el estudio básico encargado por el Gobierno aragonés sobre dicho sector.
  • Favorecer y asegurar la compatibilidad con los usos agroganaderos.
  • Evitar urbanizaciones en altura, respetar el paisaje urbano y la arquitectura local.
  • Respetar los distintos planes de recuperación o conservación de especies.
  • Desarrollar un Plan de Transporte y Movilidad para el entorno de la estación.
  • Garantizar el control de medidas correctoras y protectoras de cada estudio de impacto ambiental.

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