La ampliación de linza no será sometida a evaluación ambiental

La primera de las cuatro razones esgrimidas por el Inaga para rechazar el estudio ambiental se basa en que el proyecto «es de reducidas dimensiones, ya que las pistas se ajustan a trochas y senderos existentes». A ello, añade que la prolongación del circuito esquiable de Linza tendría lugar «en una zona donde este uso no ha generado problemas ambientales de relevancia».

La reforma de Linza contempla una ampliación en 3,92 kilómetros (ida y vuelta), desde la parte final del actual circuito (cota 1.420 metros) hasta el refugio de Acherito (cota 1.550 metros). El recorrido propuesto tiene una pendiente máxima del 15% y una media del 5%, y se compone de ocho tramos, que discurren por antiguas sendas y trochas abiertas.

En la resolución, este organismo destaca, en tercer lugar, que se contempla «una reducida utilización de los recursos naturales» del entorno del circuito. Y, por último, hace hincapié en «la inexistencia de efectos significativos sobre los objetivos de conservación» situados en la Lic/Zec y la propia Zepa de los Valles.

A pesar de lo anterior, el Inaga sí anunció que, antes del inicio de las obras de ampliación, se deberá hacer una primera prospección «botánica», al objeto de descartar la afección a ejemplares de orquídeas, y una segunda, de tipo «arqueológico», para conocer los daños que los movimientos de tierras ocasionarían en las zonas afectadas.

Igualmente, la resolución ordena que, al finalizar cada temporada de esquí, «se desmantelen todos los elementos de señalización (balizas y carteles) y las áreas de descanso», dos de las obras incluidas en el proyecto, con el fin de «dejar la zona libre de elementos antrópicos» el resto del año.

La ejecución de «un plan de vigilancia ambiental», que preste atención a las especies en peligro de extinción, como el oso pardo; la realización de actuaciones limitadas en los pasos de agua, la delimitación de la zona con cinta balizadora y la exclusiva eliminación de árboles enfermos o que supongan peligro son los otros condicionantes.

La zona es un hábitat potencial de distribución de especies amenazadas como el pico dorsiblanco, el quebrantahuesos y el oso pardo, catalogados como en peligro de extinción, así como del milano real y el urogallo, entre otras especies.

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