El supremo da luz verde a la unión de formigal y astún en canfranc

Casi nueve años después de su aprobación, en septiembre del 2000, el Tribunal Supremo ha convalidado la reforma urbanística aprobada por el Ayuntamiento de Canfranc para permitir la unión de las estaciones de esquí de Astún y Formigal y posibilitar la construcción de urbanizaciones en la Canal Roya y los barrancos de Izas y de Ip. El tribunal, que ha ratificado la decisión tomada hace cuatro años por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), ha desestimado el último recurso que mantenía vivo Ecologistas en Acción contra la modificación de las normas municipales de planeamiento y la aprobación de un plan parcial, posteriormente ratificados por el Gobierno de Aragón.

Los planes de Canfranc, cuyas normas urbanísticas consideran dominios esquiables tanto la Canal Roya como Izas, consistían en habilitar una nueva superficie dedicada a la práctica del esquí –con sus correspondientes desarrollos urbanísticos como es tradición en este tipo de complejos– cuya entrada en funcionamiento serviría, de hecho, para unir las dos estaciones. Sin embargo, esta opción no era ejecutable, en la práctica, hasta que hace unas semanas se pronunció el Supremo.

No obstante, la explotación turística de la Canal Roya y de Izas, a la que siguen oponiéndose los ecologistas, encuentra otros obstáculos. Entre ellos destaca la intención del Ministerio de Medio Ambiente y de la Confederación Hidrográfica del Ebro de declarar las dos zonas como reservas fluviales dentro del nuevo Plan Hidrológico del Ebro, algo que –con la finalidad de conservar su actual estado, prácticamente virgen– reduciría al mínimo la posibilidad de desarrollar actividades humanas en ambos entornos.

El proyecto para unir Formigal y Astún –ambas integradas en el hólding semipúblico Aramón– resurgió a finales del pasado invierno, cuando se manifestaron a su favor los presidentes de las comarcas del Alto Gállego y La Jacetania, Mariano Fañanás y Alfredo Terrén. Los responsables de Aramón –participada al 50% por Ibercaja y el Gobierno de Aragón– tampoco la descartan, aunque ya de entrada introdujeron algunos matices en la iniciativa. El principal, que antes de tomar cualquier decisión tiene que valorarse la viabilidad del proyecto tanto en su vertiente económica como en la ambiental.

La opción que más peso parecía tener el pasado invierno, antes del fallo del Supremo sobre las modificaciones urbanísticas aprobadas por Canfranc, era la unión de los dos complejos invernales mediante varios sistemas de remontes. El más corto de ellos permitiría unir las zonas de Malacara –Astún– y Espelunciecha –Formigal– con un tendido de apenas dos kilómetros de longitud sobre el área de la Canal Roya. Otros proyectos señalaban la posibilidad de combinar las líneas de transporte por cable con nuevas pistas de esquí.

 

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