Comienzan las obras para construir tres nuevas pistas de esquí en valdelinares

Las máquinas trabajan desde ayer en la ampliación de la estación de esquí de Valdelinares, que, prácticamente, duplicará su superficie y dispondrá de un nuevo telesilla y un potente sistema de innivación con 52 cañones de nieve artificial. El proyecto, demandado desde hace más de 15 años por la población de la comarca de Gúdar-Javalambre por considerarlo necesario para el desarrollo del territorio, traerá consigo nuevos puestos de trabajo tanto en pistas como en remontes y servicios, si bien Aramón –empresa gestora de las instalaciones– considera que es pronto aún para concretar cuál será la creación de empleo.

Las obras, que se prolongarán por espacio de cuatro meses, han comenzado por la tala de árboles y la retirada, por parcelas, de la cubierta vegetal en aquella superficie destinada a la ampliación. Desde Aramón destacaron que la actuación contempla la reposición del manto vegetal una vez construidas las nuevas pistas de esquí, que suman seis kilómetros esquiables a los nueve que ya existían.

Los trabajos se centran igualmente en la realización de una red de suministro de agua para abastecer el sistema de innivación. El punto de captación es una pequeña presa en el arroyo de Las Lavaderas, a unos tres kilómetros de la estación de esquí, dentro de los términos municipales de Alcalá de la Selva y Valdelinares. Allí se construirá una caseta de captación y otra de bombeo desde la que se impulsará el agua por una tubería de unos 5,4 kilómetros de longitud. El caudal del bombeo oscilará entre los 20 y los 40 litros por segundo.

Para todos los esquiadores

La ampliación permitirá construir una pista verde –para debutantes–, ‘Bujarones’, de dos kilómetros desde la llegada del telesilla cuatriplaza ‘El Bosque’ a la cafetería 1900. El proyecto incluye una pista azul, ‘Monegro’, de dificultad media, de 2,5 kilómetros de longitud y 252 metros de desnivel que circulará por el extremo norte de la nueva estación. Por último, se acondicionará una nueva pista roja, ‘La Chaparrilla’, de recorrido más difícil, que tendrá 1,3 kilómetros de largo y 200 metros de desnivel y partirá del nuevo telesilla.

Los alcaldes de la zona confían en que las obras hayan terminado antes de finalizar el año, de manera que las nuevas instalaciones puedan estar plenamente operativas en la próxima campaña invernal 2014-2015. La temporada de esquí en la provincia de Teruel arranca habitualmente en el puente festivo de la Constitución –en diciembre– y se prolonga hasta la Semana Santa, dependiendo de las condiciones meteorológicas. El objetivo de la ampliación de Valdelinares es consolidar el turismo de nieve en la provincia, un motor económico cada vez más importante.

«QUE TRABAJEN CON EL MAYOR CUIDADO POSIBLE»

El portavoz de Ecologistas en Acción-Otus en Teruel, Nicolás Ferrer, pidió ayer a las empresas que ejecutan la ampliación de Valdelinares «que lo hagan con el mayor cuidado posible del paisaje». Ferrer recordó que las obras fragmentan un bosque de pino negro muy valioso, si se tiene en cuenta que en toda Europa no quedan árboles de esa especie en latitudes tan bajas como las que presenta Valdelinares.

«Este bosque es como una reliquia del pasado y por ello reclamamos que las obras, al menos, se hagan bien», dijo Ferrer. El portavoz del grupo ecologista afirmó que comprende la demanda social que existe respecto a la ampliación de las pistas de esquí, ya que estas instalaciones generan un empleo muy importante para la comarca. No obstante, señaló que hay otras alternativas para desarrollar el medio rural que igualmente deberían estudiarse. «En Teruel tenemos un riquísimo patrimonio natural que es desconocido. ¿Por qué no se crean portales digitales para promocionarlo y se mejoran las comunicaciones?», se preguntó.

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