Castanesa ya sale en el boa

EL PERIODICO DE ARAGON

Castanesa ya sale en el BOA

El Boletín Oficial de Aragón ha publicado el informe favorable de impacto ambiental de la ampliación de la estación de esquí de Cerler por Castanesa. Una iniciativa para la que también se describen 40 condicionantes que deben fijar los conceptos de sostenibilidad en un medio tan frágil como la alta montaña. El proyecto, no obstante, supone una inversión prevista de 175 millones de euros, con el arrastre de actividad y empleo que se genera en la llamada temporada blanca. Además se debe desarrollar por fases y vigilar su estricta aplicación legal


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Los ´picos´ del nuevo dominio esquiable. La autorización de impacto ambiental ha generado reacciones encontradas.

En este informe se da voz a los agentes relacionados directamente con este proyecto de esquí ya en marcha. No están todos, pero sus opiniones describen el panorama actual de cara a la apuesta por convertir el turismo blanco en uno de los motores económicos de Aragón, y con vistas a la candidatura de los Juegos Olímpicos del 2022. Desde el promotor a los organismos relacionados con las autorizaciones ambientales pasando por el interés que despierta en los vecinos de la zona y quienes son más críticos hacia los nuevos modelos de desarrollo ligados al urbanismo.

ARAMON. Las obras empiezan en el 2011

El grupo de turismo de nieve Aramón, participado al 50% por el Gobierno de Aragón y por Ibercaja, no quiere adelantar fecha alguna sobre el inicio de las obras de ampliación de la estación. Sin embargo, tanto el director general de Aramón, Javier Andrés, como su presidente, Francisco Bono, avanzaron en octubre, en la presentación en Madrid de la nueva temporada de esquí, que comenzarían en el 2011. Por lo que el corte de cinta se producirá muy posiblemente una vez desaparezca la nieve. No obstante todavía faltan varias autorizaciones, las prospecciones sobre la flora y la fauna y la presentación de un nuevo plan de obra. El BOA solo añade que el promotor deberá comunicar el inicio de obras a Medio Ambiente «en el plazo mínimo de un mes».

En paralelo, Aramón ha comenzado con las obras para levantar su segundo hotel en Formigal y ampliar así su oferta turística. Las máquinas comenzaron el derribo de la estructura que desde hace años se levantaba en el solar y que es ahora propiedad del grupo de nieve. De esta manera, el proyecto se sumará al hotel que el grupo tiene en la localidad y que explota la multinacional Abba Hotels.

LA CHE. Los permisos pendientes

La CHE redactó, dentro de la tramitación de autorización de impacto ambiental, un informe previo indicando que en el documento enviado en su día por Aramón «estaban bien recogidas las competencias sobre el dominio público hidráulico», aunque se le indicaba y orientaba sobre qué autorizaciones debía solicitar, que son precisamente, las que alude como pendientes el BOA. En concreto, la autorización administrativa para la ejecución de obras e instalaciones en dominio público hidráulico y la llamada zona de policía (cien metros de anchura a partir de un cauce y a cada margen); la concesión de aguas y vertido en dicho dominio, y la autorización para el cruce de líneas eléctricas y del sistema de transporte aéreo por cable. Fuera del dominio público hidráulico se encontrarían, por ejemplo, las balsas de agua. De momento, la CHE no ha recibido dicha petición.

LA COMARCA. Los vecinos urgen el inicio de los trabajos

El presidente de la comarca de la Ribagorza, José Franch, no solo muestra su satisfacción por la ampliación de la estación de esquí, de por sí la actividad turística más importante de la zona, sino que pide al Gobierno de Aragón y a Aramón «que las obras empiecen cuanto antes, aunque se ejecuten a un ritmo lento como consecuencia de la actual coyuntura económica, pero que arranquen ya». El presidente se suma así a las distintas voces de la comarca, como el alcalde de Benasque, Ignacio Abadías, que piden hechos ante las informaciones que van apareciendo en los medios de comunicación.

«Con el nuevo acceso se da entrada directa y un mejor servicio a la parte catalana. Esos esquiadores se encontrarán a dos pasos de las pistas», argumenta Franch. Por lo que los beneficios para la comarca se intuyen abundantes. «Es cierto que quizás en estos momentos no se ofrezcan todas las camas y servicios adecuados para la futura demanda, pero en cuanto empiece la ampliación y la estación funcione, todo se acelerará, incluso las inversiones de la iniciativa privada», contesta.

ECOLOGISTAS. Múltiples dudas sobre el informe del Inaga

Los grupos ecologistas insisten en conocer el informe completo del Inaga, que ya es oficial con la publicación ayer en el BOA (Boletín Oficial de Aragón). Desde la Plataforma en Defensa de las Montañas, Paco Iturbe se pregunta, por ejemplo, por qué el Inaga, una vez ha dado el visto bueno al proyecto, «pide más informaciones tanto a la CHE como a otros organismos, cuanto tendría que haberlos tenido antes».

También pide aclaraciones sobre las captaciones del agua necesaria para acumular en las balsas. El proyecto establece que las de la cuenca del Baliera la realizarán aguas abajo de la confluencia con el barranco de Basibé. Para las balsas de Isábena y Urmella, desde los barrancos del Ixordigal y del Cibollés, respectivamente. La de Aneto, de los llanos de Lo Grau. Y la balsa de Inllada tomará agua de las actuales captaciones de Cerler.

También tiene sus dudas sobre la fragmentación del proyecto global y la autorización parcial de la extensión por Castanesa como primera fase, Iturbe asegura «que la ley no lo permite», por lo que ya están estudiando posibles acciones legales en contra del mismo. Luis Tirado, de la organización Seo/Birdlife, hace hincapié en las dudas que el texto presenta en cuanto a la flora y fauna. «Cómo puede decirse, por ejemplo, que se pueden traslocar ejemplares de un sitio a otro del Pirineo», se pregunta. El Inaga también pide un nuevo inventario de especies de interés, cuando ya existe.

EUROPA. Persiste abierta la queja formal

El eurodiputado de IU, Willy Meyer se encontraba a la espera de la publicación del informe del Inaga en el BOA para comprobar si el proyecto se ajusta o no a la normativa europea. La comisión de quejas y peticiones del Parlamento Europeo decidió a primeros de mes mantener abierto el expediente de estos planes a raíz de una solicitud de IU. No obstante, Meyer se mostró ayer muy crítico con la tardanza del Gobierno de Aragón en publicar dicha autorización, «porque no cumple con los compromisos de transparencia adoptados por España». También Los Verdes y CHA han llevado el proyecto a Bruselas por diferentes motivos.


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El Inaga condiciona el inicio de esta fase a unas prospecciones de flora y fauna

El Inaga ha condicionado el inicio de las obras a los resultados de una serie de estudios complementarios y prospecciones para proteger la fauna, flora y patrimonio. Uno de ellos será específico para localizar en las diferentes zonas de actuación toda la flora y fauna de interés. Y otro, que se realizaría simultáneamente al anterior, consiste en la captura y marcaje, por parte de especialistas, de «todos los ejemplares de lagópodo alpino» (una especie de pájaro de pequeño tamaño), localizados en los territorios de cría de la zona de Basibé, lo que permitirá un seguimiento posterior de la población y justificar «la procedencia o conveniencia de traslocar dichos ejemplares a otras zonas del Pirineo».


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Cerler ofertará cien kilómetros de pistas con la unión de Castanesa. El BOA publica la autorización del Inaga para esta primera fase. El organismo pide cambios en el frente de Ardonés y advierte sobre masificaciones.

La ampliación de la estación de esquí de Cerler por Castanesa, cuyo impacto ambiental se publicó ayer en el BOA tras recibir el visto bueno del Inaga (Instituto Aragonés de Gestión Ambiental), supone que a corto plazo serán más de cien los kilómetros de dominio esquiable en dicho centro invernal. Se construirán 30 kilómetros nuevos de pistas, la mitad innivados mediante unos 250 cañones.

El proyecto, aceptado con un total de 40 condicionantes, incluye también la instalación de una telecabina con capacidad para 4.000 personas la hora, un nuevo edificio de servicios diseñado por el prestigioso arquitecto Norman Foster y un aparcamiento para 1.124 turismos y quince autobuses. El coste de todo ello rondaría los 175 millones de euros.

El dictamen del Inaga deja para más adelante la valoración del resto de etapas de la ampliación de Cerler –por Ardonés, el Aneto, Isábena y Urmella–, aunque ya adelanta posibles modificaciones por «daños críticos al sistema ecológico». Es el caso de la extensión por Ardonés, donde el actual proyecto «afectaría a la calidad ambiental y la sostenibilidad del desarrollo del conjunto el valle de Benasque».

Alude a su cercanía a Posets-Maladeta, la máxima calidad ecológica del lugar y el incremento de los «actuales problemas de masificación y saturación de infraestructuras disponibles», que no considera medioambientalmente sostenibles.

Aramón busca convertir Cerler en el mayor dominio esquiable del país, con unos 156 kilómetros de pistas (de los que casi 84 serían nuevos), unas previsiones anuales de número de esquiadores que rondarían entre los 425.000 y los 505.000 y una inversión total de 400 millones.

Pero el Inaga duda también de que tanto en la ampliación por Castejón de Sos como por Aneto exista «una garantía a priori de permanencia y calidad del manto nivoso»

De momento, la promotora (Aramón) se centrará en el sector de Castanesa, que constituye la parte central de la actuación global, pero antes deberá esperar a recibir el resto de autorizaciones preceptivas de otros organismos, como el de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), y presentar un nuevo plan de obras que recoja los 40 condicionantes medioambientales impuestos para adaptarse a las directrices recogidas en su día tanto por la Mesa de las Montañas y el Consejo de Protección de la Naturaleza.

El proyecto de Castanesa se desarrollará en dos partes. La primera finalizará en tres años. En un principio preveía 26,3 kilómetros esquiables, de los que 14,15 eran innivados; 17,23 kilómetros de caminos; el telecabina de alta capacidad de Fonchanina, tres telesillas desembragables y dos de pinza fija más otros cinco remontes; 189 cañones de nieve, y una capacidad total de 112.935 metros cúbicos de agua en varias balsas. El caudal de personas por hora se cifraba en 19.900.

RESTRICCIONES Sin embargo, el Inaga ha descartado las pistas propuestas cercanas al ibón de Basibé, de gran interés ecológico y catalogado en el inventario de humedales, lo que el Gobierno de Aragón traduce en una reducción del 10% de la superficie esquiable total del sector propuesta. Obliga al rediseño de otras pistas para adaptarse a la morfología de la montaña, y anula ciertos movimientos de tierras.

Este sector de Castanesa incluye también en esta primera fase –que cuesta 157 millones– un área de acogida de los esquiadores, que el proyecto ubicó inicialmente en una cota de 1.785 metros de altura , donde se situarán el edificio general de servicios de Foster, un helipuerto y los principales accesos a las pistas. Así como un aparcamiento, en la cota 1.400 metros, con una superficie aproximada de 48.554 metros cuadrados, para más de mil coches y 15 buses.

El Inaga ha exigido un nuevo proyecto de la plataforma ubicada en el collado de Pleta Vella; la reducción de las dimensiones de las balsas de agua propuestas; la modificación de un total de diez instalaciones; diseñar un sistema de recogida de pluviales y aguas de deshielo en los aparcamientos, y, entre otros, realizar un plan de vigilancia ambiental e informar a la población.

Con respecto a la segunda fase de Castanesa, necesitará de una inversión de 24 millones para unas obras que se prolongarían otros cinco años para finalizar otros 8,3 kilómetros esquiables, con un telesilla desembragable y otro de pinza fija.

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