Posición de la federación aragonesa de montañismo ante las obras de aramón

UN PARQUE NATURAL PARA EL ANAYET ¡YA!
La ordenación de los territorios de montaña es vital para compatibilizar la conservación de la naturaleza y el desarrollo económico.

La defensa del patrimonio natural aragonés constituye un objetivo permanente de la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM) que, a tal fin, tiene creado un Comité de Defensa de la Naturaleza desde 1985. Un propósito que siempre se ha enmarcado en la disposición al diálogo y a la colaboración entre los montañeros y otros colectivos, entidades y administraciones públicas, sin perder de vista la consecución del bienestar de las poblaciones que tienen en la montaña su hogar y sustento. Estas reflexiones nos llevan a reivindicar, en consecuencia, una ordenación de los territorios de montaña que pueda garantizar una conservación de la naturaleza compatible con el desarrollo económico y la práctica deportiva. Y la forma de conseguir esto no es otra que la participación ciudadana y el diálogo o consenso social.

Una vez realizada esta declaración de intenciones, lamentamos profundamente el cariz que están tomando las cosas en la inminente ampliación de la estación de esquí de Formigal hacia el valle de Espelunciecha. La industria de la nieve puede contribuir al desarrollo de las zonas de montaña siempre que se realice desde criterios escrupulosamente sostenibles. Pero, en el caso que nos ocupa, está empezando a perder el norte, a demostrar cómo no se tienen que hacer las cosas, sin diálogo entre las partes implicadas, constatando la ausencia de ordenación en estos frágiles territorios. Esta forma de actuar no compatibiliza desarrollo y conservación. Sólo impulsa desarrollo (término que, en mi opinión, en el contexto territorial de los valles del Aragón y del Gállego, es cuando menos muy discutible).

En la FAM, desde 1999, queremos un Parque Natural en el Anayet. Para ello demandamos al Gobierno de Aragón la realización de un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) que permita delimitar el ámbito territorial objeto de ordenación (desde Espelunciecha hasta Canal Roya y Canal de Izas), definir el estado de conservación de los ecosistemas, determinar las limitaciones respecto a posibles usos y actividades, así como establecer los regímenes de protección pertinentes. Si no se impulsa inmediatamente ese PORN y se introducen las máquinas en Espelunciecha sin un diálogo sosegado entre todas las partes implicadas, los montañeros entenderemos que no hay voluntad ni de consenso, ni de planificar el territorio. Entonces defenderemos el Macizo del Anayet. Estamos a tiempo de llegar a un acuerdo.

Fernando Lampre Vitaller.
Comité de Defensa de la Naturaleza de la FAM

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