Un ‘snowpark’ en candanchú y 30 cañones en astún para aumentar la oferta y atraer clientes

Las estaciones del valle del Aragón quieren reconquistar a los esquiadores. No están dispuestos a perder más clientes y se han puesto manos a la obra para acometer importantes obras de mejora en sus instalaciones. Candanchú apuesta por un completo ‘snow-park’ en la falda del Tobazo, y Astún duplicará la superficie del que ya tiene e innivará una de las zonas más concurridas del complejo, la de Truchas. Por su parte, el grupo Aramón (propietario de Formigal, Panticosa y Cerler) durante este periodo estival realizará diversas obras de mantenimiento.

La Asociación de Empresarios de la Jacetania asegura que el valle del Aragón ha perdido alrededor de 150.000 esquiadores en los últimos años y que es fundamental la unión de Candanchú y Astún para competir con otros complejos. De momento, para parar esa tendencia negativa de clientes y mientras llega el gran proyecto de conexión de los centros ambas trabajan en la modernización de sus instalaciones, que pasa por los ‘snowpark’, unas zonas de ocio exclusivas para saltos, acrobacias y piruetas bien sea con tabla de snowboard bien con esquís de ‘freestyle’, cada vez más en boga.

En Candanchú será toda una novedad y los planos y simulaciones que ha colgado en una conocida red social no han pasado desapercibidos para los amantes del esquí. «Puede ser un gran referente para atraer a publico», dice uno de los fans de la estación.

El ‘snowpark’ que planea la decana tendría unos 45.000 metros cuadrados y se situaría en la falta del monte Tobazo, justo bajo la silla de Alto Aragón, un remonte antiguo que solo se pone en marcha los fines de semana y días de gran afluencia. En el centro de la zona iría la pista de baches y, a ambos lados, zonas de boardercross: una hacia la silla de Tobazo con gran pendiente y otra más cercana al arrastre del B-12 con menor nivel. Asimismo, se habilitará la diagonal de estas pistas, con un desnivel de tan solo un 12%, para debutantes.

Saltos de 25 metros

No está definido todavía que tipo de cajones y módulos se utilizarán pero sí que los saltos, en la zona más empinada, serán de buen nivel. Tendrán, explicaron ayer desde Candanchú, 15 metros de anchura y hasta 25 de largo entre la toma del salto y la recepción.

«Candanchú quiere dar deportivamente todas las opciones a los esquiadores», apuntó el director de la estación, Eduardo Roldán. «Y quiere hacerlo de manera brillante» tanto para los amateurs como para los que realizan entrenamientos, añadió. Según explicó este espacio podría atraer a «muchísima clientela», a amantes del snow que hasta ahora encontraban en Candanchú buenas pendientes por las que deslizarse pero en la que faltaba esta zona técnica.

No obstante, el director de Candanchú, Eduardo Roldán, aseguró que este proyecto es solo uno de los que ahora mismo tienen sobre la mesa, por lo que no habló de inversión ni puso fecha al inicio de las obras. Un centro de servicios múltiples y la apuesta por la unión con Astún (proyecto que impulsan junto a los empresarios y ayuntamientos del valle) son otras de las iniciativas por las que pasa el futuro del decano de los centros de esquí altoaragoneses. «A lo largo de esta semana y la que viene analizaremos los presupuestos, la capacidad financiera y decidiremos qué acometer primero», puntualizó. Si bien, cabe apuntar que el coste del parque para tableros es mucho asequible que los otros dos proyectos y es «más factible».

También Astún cree que puede captar a este tipo de cliente amante de los saltos y piruetas en la nieve. Entre los proyectos que acometerá este verano está duplicar la superficie del ‘snowpark’ que recuperaron el año pasado. Situado en la zona de Sarrios, se ampliará hacia la zona del mini estadio. «Fuimos de los primeros en tener este tipo de instalación, pero la quitamos porque no encontrábamos el sitio adecuado», relató Andrés Pita, director comercial. El año pasado lo recuperaron y, tras el éxito, han decidido duplicar su superficie.

Pero la inversión principal del centro jaqués, unos dos millones de euros, se centrará este año en colocar 30 cañones de nieve artificial en la zona de Truchas, donde el año pasado se estrenó una nueva silla cuatriplaza y desembragable. El elegir esta zona no es fruto de la casualidad. «Al poner una silla nueva el tráfico de esquiadores se ha dirigido hacia allí, se ha convertido en el acceso principal de la estación», describió Pita. Y añadió que «se trata de una zona más expuesta, una cara sur en la que se va antes la nieve».

Para el centro, esta mejora entra dentro del plan de modernización por el que ha apostado desde se desbloqueó su plan urbanístico. Cambiar la silla de pastores, crear una zona de debutantes en Manantiales y desarrollar la urbanización, en la que hay previstos cerca de 800 pisos, son sus planes de futuro más próximos.

Obras de mantenimiento

Por su parte, fuentes del grupo Aramón aseguraron ayer que en estos momentos están trabajando en los presupuestos del próximo año y que mientras tanto, en estas fechas veraniegas, en las estaciones del grupo (Formigal, Panticosa y Cerler) se ejecutan obras de mantenimiento y mejora habituales de sus instalaciones.

Si bien cabe destacar que en el grupo ha invertido en la última década alrededor de 150 millones de euros en la modernización de sus cinco centro (incluyendo las dos estaciones de Teruel) y que en mente tiene pendiente la gran ampliación de Cerler.

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