Dirán ustedes que soy un “flojo” pero tiemblo cada día cuando abro la prensa: ¿Qué nueva ocurrencia trama el Pignatelli para decorar el Pirineo aragonés?
La otra mañana me desayuno con la foto del consejero Blasco, posando en Ordesa para anunciar que construirá una carretera en el Parque Nacional para conectar con un mirador muy exclusivo. 180.000 € de nada. Gobierno e Ibercaja promueven esta cosa tan moderna y que tan bien le presta al escueto Parque hoy tan falto de brillo. Piensan ubicar las obras de la carretera y el mirador en el paraje de la Sierra de Cutas, próxima a Nerín, mirando al Cañón de Añisclo.
Esto me trae a la memoria un artefacto que descubrí, semanas atrás, próximo a la localidad de Fanlo. Como ustedes podrán observar en la imagen, allí han plantado una suerte de torre de vigilancia, puro acero, que me evoca la película de “La gran evasión”. Si, esa que trataba de un campo de concentración en la II Guerra Mundial. A este mirador, inspirado en una espera de caza metálica, tan solo le falta colocarle un par de maniquíes disfrazados de la Gestapo para crear una atmósfera cinematográfica que adornaría mucho la denominada Punta Cucutazo.
Me temo que la ocurrencia de Blasco-Ibercaja en Ordesa pueda ser otro “cucutazo” inmisericorde. Construir la carretera-mirador en este paraje del parque nacional denominado “Sierra de Cutas” no hace más que incrementar mi temor a otra ocurrencia destinada al macro parque de atracciones pirenaico que promueve este gobierno y sus aliados inmobiliarios.
Desde que vi la foto de Blasco en Ordesa presentando el proyecto no cesan de sonar unas estrofas de Def Con Dos en mis meninges…
Cornisas que sepultan a toda una familia cuando entran a ver una película de risa
Pánico, pánico… pánico a una muerte ridícula*


